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lunes, 14 de noviembre de 2016

Juego semántico de trilero

Pleno Distrito de Chamberí el 14 de noviembre de 2016
Texto de la intervención de Carlos del Ama

Debemos felicitar a los partidos que se preocupan y ocupan de defender los derechos de 443 familias víctimas de la arbitrariedad del despotismo deslustrado.

También agradezco a Doña Concha, de Ahora Madrid, su defensa de los emigrantes y de los desahuciados. Personalmente, porque he sido emigrante. Fui emigrante durante la carrera, yendo a trabajar a Alemania de soldador todos los veranos que no tuve milicia y nada más terminar la carrera marche al extranjero y estuve trabajando como consultor internacional en siete países antes de regresar a España. Espero que sus buenos deseos se extiendan a esas decenas de emigrantes que han invertido sus ahorros en la cooperativa Metropólitan para poder volver a España y a Madrid, la mayoría de un alto nivel profesional, y que su deseos de protejer a los desahuciables cubra a esas 443 familias de inversores en Metropólitan, que suman más de 1.800 individuos, mayoritariamente niños pequeños, en proceso de desahucio. Antes de que me digan que no se puede desahuciar de un plano, permítanme que les recuerde que la Real Academia de la Lengua Española define desahuciar como "quitar a alguien toda esperanza de conseguir lo que desea" y en una segunda acepción, desahuciar es desalojar, que es "quitar a alguien la propiedad o uso de su vivienda". Si no resuelven favorablemente el expediente Metropólitan, estarán desahuciando y desalojando a esas 1.800 personas. espero que esas familias cuenten con el apoyo de Doña Concha y la del partido y la agrupación que representa.

Añadiré a las preguntas de los partidos sobre el Proyecto Metropólitan que figuran en el orden del día dos preguntas más tras una reflexión previa que las justifica y contextualiza, para terminar con una brevísima observación final.

Decía Kant que las tres preguntas fundamentales son: ¿Qué podemos saber? ¿Que debemos hacer? y  ¿Qué nos cabe esperar?

Como jugador de ajedrez, estoy acostumbrado a intentar descubrir las intenciones del otro jugador y se que aunque las intenciones se desvelan en los hechos, cuando los hechos muestran la intención clara y explícita suele ser demasiado tarde. Es por ello que sería conveniente conocer y hacer públicas cuanto antes las intenciones del Concejal de Urbanismo para que los afectados por ellas supieran qué les cabe esperar y puedan decidir con tiempo qué deben hacer.  

A día de hoy, ya sabemos por sus actos que no está entre sus objetivos el interés  general, ni atraer inversores, ni cumplir la ley, ni evitar demandas, pleitos y sanciones; ni sanear las finanzas municipales ya que, solo por ingresos de IBI, renuncia a millones de euros al año por el conjunto de proyectos paralizados; leí, no hace mucho, que son más de 800 millones de euros lo que pierde la administración por paralizar Castellana Norte... También nos ha dejado claro que no tiene ninguna consideración por las personas, por lo que permitir la generación de cientos de miles de empleos para paliar el paro, garantizar la seguridad de los usuarios de Metro, la seguridad e higiene de los empleados del Metro, evitar el desahucio de cientos de familias... tampoco están entre sus objetivos. El factor humano es una variable ajena a sus ecuaciones, dando muestras de que la banalización del mal, de la que nos habló Hannah Arendt, le encaja a su forma de actuar como el anillo con la calavera de las SS al dedo de Eichmann. Lo que si es prioridad suya es el no monetizar, incluso cuando la monetización había sido acordada, infringiendo al romper el acuerdo el Principio de Buena Fe y Confianza Legítima, y ello suponga dejar a medio centenar de familias sin una vivienda por la que han pagado, infringiendo el Art 47 del Cap.3 del Título I de la Constitución. Y no se yo si el Art. 18.2a de la Ley 7/2015 se está cumpliendo como se debe.

Como Doña Carmela ha dicho recientemente: "La democracia representativa está terminando". En el Ayuntamiento de Madrid la democracia terminó el 29 de junio pasado, mediante un golpe de mano semántico de trilero lingüístico, con el que se escamoteó la bolita de la estimación que dejó de estar debajo del cubilete de la estimación y tampoco estaba bajo el de la desestimación ni bajo el de la abstención. Se vote lo que se vote no hay estimación posible, pues esa opción quedó secuestrada en la mano del trilero, y escondida bajo los pliegues de un burdo juego de palabras. Se instaura la Dictadura y se puede disolver la Asamblea, quedan los demás concejales suspendidos de opinar, aunque, de momento, mantengan su empleo y sueldo, están suspendidos de funciones y pueden irse a casa. Salvo que...
...en el próximo Pleno, consigan que se respete la decisión del 29 de junio y se reconozca que la iniciativa fue estimada en aquel Pleno, restaurando así la autoridad sustraída a la Asamblea y recuperando la dignidad perdida de los concejales. Pues la iniciativa quedó estimada, al desestimarse la petición del concejal de no estimarla. Como demuestra el cálculo proposicional de la lógica matemática sin duda alguna, la desestimación de una propuesta de desestimar una proposición no puede implicar nunca la desestimación de esa proposición. El primer corolario del primer principio de la lógica afirma que la doble negación de una proposición es su afirmación. En sus manos queda si van a fajarse de responsabilidad, como aquí ven que otros ya hacen, y reclamarán al Pleno que se haga valer exigiendo que se vote Si o No sin ambigüedades y haga justicia o van a hacer dejación de sus funciones y seguirán quedando como pardillos ante la opinión pública mientras se preguntan con la boca abierta cómo se volatilizó la estimación (si es que han llegado a planteárselo) o quieren quedar como cómplices y compinches del trilero ante la historia.
Mi primera pregunta: ¿Qué objetivo persigue el Concejal de Urbanismo para actuar como actúa?

Segunda: ¿Qué se propone hacer con el terreno propiedad de los cooperativistas de Residencial Metropólitan que tanto interés tiene y empeño pone por arrebatárselo, incluso infringiendo la ley, mutilando informes, tergiversando la semántica de verbos clave para el caso, como soterrar y desestimar y quebrantando los principios de la lógica?

Termino con una breve observación final. Durante las Comisiones de Urbanismo, en sus confrontaciones con el Concejal de Urbanismo y la cohorte que lo acompaña, arropa y da por él la cara, la Concejal Doña Mercedes González aporta datos y hechos relevantes de los expedientes que el equipo contrario parece ignorar; véanse, como ejemplo, los videos de la Comisión del 14 de octubre que cuelgan de You Tube y ruedan por Internet, dando muestras de tener la Concejal Socialista unas virtudes que debieran ser requisitos exigibles a todo Concejal de Urbanismo. Permítanme definirlas con un pareado fácil de recordar: diligente, inteligente y estudia los expedientes. A pesar de que, a veces, se ha dejado engañar por el trilero, apostando su voto al cubilete equivocado, debiéramos pasarle el trile a ella, en la confianza de que colocará la bolita de la estimación en el cubilete más adecuado para el interés general, no hará trampas y aceptará la voluntad de la Asamblea cuando desestime sus propuestas de desestimación. A regañadientes, pero la respetará y aplicará con diligencia.


  Intervención en la Asamblea Abierta del 24 Abril 2016

Intervención Pleno Chamberí Diciembre 2015

  Intervención Pleno Chamberí Septiembre 2016

Intervención Pleno Chamberí Octubre 2016
  
Si cumple

Interés General 

  Pirámide invertida

   OPEP inmobiliario

  El espíritu de Eichman preside el Urbanismo madrileño

  No hay razones para parar el proyecto
Echando cuentas, no salen 

Los cooperativistas en pie de guerra

Videos: 
http://bit.ly/2fCat2u  minuto 53:19

jueves, 17 de diciembre de 2015

Reflexión sobre el Proyecto Metropolitan



Intervención del autor en El Pleno de Chamberí del 14/12/2015
Reflexión sobre el Proyecto Metropolitan
Y los Talleres del Metro de Madrid en Cuatro Caminos

         Antecedentes


El lunes 14 de diciembre de 2015, La Junta Municipal del distrito de Chamberí, de Madrid,  aprobó, a propuesta de Ahora Madrid y PSOE, con la abstención de Ciudadanos y la oposición del PP, solicitar que las cocheras del Metro de Madrid, junto a la Glorieta de Cuatro Caminos, sean declaradas de interés histórico artístico.


Ello supone paralizar la construcción del proyecto Metropólitan, en el que se prevé se construyan viviendas, un parque público y otros servicios en esos terrenos por una cooperativa de ciudadanos.

El presente documento fue la base de la intervención desde el público del autor, quien asistió al Pleno a petición de un cooperativista.


Me llamo Carlos del Ama y soy vecino del barrio de Cuatro Caminos. En él que, como hicieran mis padres y antes mi abuelo, nací, me crié y pasé mi juventud. Una vez casado, viví en la calle Ponzano esquina a Raimundo Fernández Villaverde,  los años que no estuve trabajando en el extranjero y, tras haberme jubilado, sigo viviendo en el barrio, ahora, en San Francisco de Sales.

Tomo la palabra sin esperanza. Me temo que las decisiones estén ya tomadas por unos e impuestas por otros entre quienes nos gobiernan y deciden sobre nuestras vidas, con lo que mis palabras serán un mero canto al sol. Pero me atrevo a exponer aquí lo que, como vecino, creo conveniente para los vecinos de Cuatro Caminos, en la esperanza y convencimiento de que también hay políticos amantes de la verdad, la justicia y el buen hacer, amigos de escuchar y conocer opiniones ajenas que les puedan servir para contrastar la propia.

Se trata de ver la mejor forma de preservar un bien de carácter industrial, que son los antiguos talleres del Metro de Madrid en Cuatro Caminos. Como todo bien industrial es un bien funcional. Tienen tuvieron una función, la de reparar trenes del Metro y mantener los túneles. Función para la que se han quedado absoletos y superados por las actuales necesidades. Se trata, por tanto, como diría Ortega, de un bien anacrónico y, por consiguiente, es un bien  inservible. Podría interesarnos como recuerdo histórico, yo, como vecino del barrio de toda la vida no tengo ninguna imagen que recordar ni guardo ningún vínculo afectivo con esas cocheras, ya que siempre ha sido un lugar apartado y oculto, abierto al abismo subterráneo y cerrado al vecindario tras un muro acaparador de espacio urbano inaccesible. Solo recuerdo que han sido y siguen siendo un obstáculo para el tráfico de la zona. Pero como técnico, si me gustaría que se conservase su recuerdo y, como técnico, me bastaría con  que se conservasen una buena colección de planos y algunas fotografías a las que, a lo sumo, se añada una maqueta. Puede que haya alguna minoría, muy mínima, que quiera conservar el edificio y la maquinaria para las generaciones futuras. Lo Admito. Afortunadamente los elementos industriales no están vinculados a su entorno. Todas las industrias alemanas fueron desmanteladas por rusos y americanos después de la guerra mundial y trasladados sus elementos al otro lado del Atlántico o de los Urales, sin pérdida de su valor intrínseco. No se trata de la Acrópolis, ni de la Fallingwater House de Frank Lloyd Wrigh, ni de las casas colgantes de Cuenca, para las que su ubicación forma parte integrante y fundamental de su identidad. Los talleres se pueden trasladar sin perder ni ganar más interés que el que tienen. Trasladar la maquinaria no es problema y la propuesta de algún concejal, que se ha estudiado el caso, de llevar las máquinas al museo del ferrocarril de la calle Delicias me parece muy acertada. Respecto al edificio, yo no le veo ningún valor arquitectónico que justifique conservarlo, pero si alguno, mejor informado que yo, cree tener razones para ello y desea que se puedan ver las naves en el futuro tal cual eran, dado que es un edificio modular, y como para muestra basta un botón, bastaría con conservar uno o dos módulos, uno para ver como eran esas destartaladas naves y dos para mostrar como se ensamblaban entre ellas. En el museo de Londres se da cobijo a una Cariátide, no a todo el Erecteion y eso que las Cariátides son diferentes entre ellas, pero entre la muestra, unas fotos y una maqueta, el visitante se lleva una buena idea del conjunto. Pero el caso es que la necesidad para la que fueron construidos esos talleres subsiste y urge modernizarlos, ya que las necesidades de Metro son ahora distintas a las de hace un siglo.


Hay un segundo problema y es que las cocheras se interponen e impiden el desarrollo de una espléndida parcela en el centro de Madrid, para la que hay un magnífico proyecto que, entre otras cosas, dotaría al barrio de un amplío parque público. Pero reconozco que hay reliquias del pasado que se interponen en la ruta del progreso y no se pueden demoler por los valores que sean. No es la primera vez que eso pasa. Nos ocurrió con la Puerta de Hierro que impedía la construcción de la autopista de la Coruña, y se decidió desplazarla unos metros, en vez de paralizar el proyecto; nos ocurrió con los templos egipcios de Abu Simbel y de Debob, que paralizaban la construcción de la presa de Asuán, se trasladó Abu Simbel a donde las aguas no llegasen y nos trajimos a Madrid el templo de Debob, pero no se paralizó la construcción de Asuán. Y volvió a ocurrir con los numerosos pueblos, monumentos, fábricas,  riquezas, fauna y flora que paralizaban la gran presa china de Las Tres Gargantas y los chinos cambiaron medio país de ubicación; pero no se paralizó la central china de las Tres Gargantas, porque al desarrollo hay que abrirle puertas, no obstaculizarlo.

Hay personas conservadoras y las hay progresistas. Las primeras viven mirando al pasado y queriendo conservar hasta lo que ya no sirve para nada y hay otras progresistas, orientadas al futuro y amantes del progreso, deseosas de buscar soluciones a los problemas vigentes: vivienda, empleo, desarrollo económico. Se da en el arte una clara dicotomía que todos conocemos entre antigüedades y trastos viejos. A las antigüedades conviene atesorarlas, pero guardar trastos viejos es costoso, estéril y engorroso, pero hemos de reconocer que, entre los ultraconservadores más retrógrados, hay personas afectadas por el síndrome de Diógenes, amigos de guardar hasta la basura. Me pega que estamos hablando de un trasto viejo más que de una obra de arte. Pero estoy hablando desde mi ignorancia artística, yo prefiero la estética de las flores a la de los ladrillos y la contemplación de las puestas de sol a mirar una fachada ruinosa que reclama ser cubierta de graffiti. Y tanto flores como puestas de sol son arte efímero, por lo que asumir la finitud que el tiempo impone a la belleza me entristece pero no me desconsuela y dado que por las cocheras no siento ningún aprecio, ni estético ni de ningún tipo, no las echaré en falta cuando el tiempo las pulverice.

Schumpeter dejó claro que para construir hay que destruir. La destrucción creativa de Werner Sombart, analizada y popularizada por  Schumpeter, es la base de la actividad del emprendedor innovador. Y sabemos muy bien que sin innovación no hay crecimiento y sin crecimiento no hay empleo ni riqueza ni futuro. También Mijaíl Bakunin  sostenía que la  destrucción de lo viejo es la fuerza creadora de lo nuevo: "la pasión por la destrucción es una pasión creadora". En la práctica urbanística no se trata de destrucción, sino de regeneración. Houssmann demolió en París 170 iglesias y del orden de 55.000 viviendas, incluida la casa en la que él nació, para hacer los bulevares y la Gran Via madrileña se llevó 310 edificios por delante. En 1172, la expansión de la ciudad de Florencia desbordó las murallas romanas reduciéndolas a vestigios y la historia de Troya, Susa o Leptis Magna, entre otras, con sus respectivas series de superposiciones de ciudades sobre los restos de las ciudades anteriores, son ejemplos paradigmáticos de la aplicación del principio de Schumpeter al urbanismo.


La renovación es el motor del proceso histórico al que llamamos progreso. Se trata de un proceso creativo por el cual el ser se transforma en su deber ser mediante la renuncia a lo ya sido. Benavente nos dejó escrito, en los Intereses Creados, que la diferencia entre América y Europa es que cuando se hace una zanja, en América es para poner cimientos al futuro, mientras en Europa es para buscar ruinas del pasado. La creación de espacio, como propone Lefebvre, supone despejar el espacio previo que se queda como sustrato. A veces, el sustituir mentalmente el espacio social por un espacio abstracto permite que "el poder de la burocracia esquive con coartadas reivindicaciones y propuestas (en favor de satisfacer necesidades sociales) para sustituir objetivos vitales por objetos", en este caso viviendas por viejos vagones de metro fuera de servicio. (La producción del espacio XVIII.8). En su texto metodológico sobre el progreso en los Grundrisse, Marx advierte de que las fuerzas reaccionarias frenan el progreso potenciando el valor de los vestigios del pasado porque los tienen delante, mientras que "las virtualidades o potencialidades de lo proyectado solo adquieren todo su valor al desarrollarse".

Las cocheras ocupan una zona muerta e inútil, cuya única producción es una nutrida colonia de ratas. Se trata de los restos de algo ya inservible, un reducto oculto, fuera de la escena pública y, como tal, obsceno, un deshecho a la espera de ser evacuado. La solución propuesta y acordadada entre Ayuntamiento, Comunidad de Madrid y Metro es la de hacer unos nuevos telleres soterrados y financiar la obra con un proyecto inmobiliario que levante un parque sobre las nuevas cocheras y construya unas viviendas en la perifeeria del parque. El proyecto Metropolitan dará vivienda a cientos de familias, creará actividad económica en el bario, creará miles de empleos durante su construcción, dará vida a la zona contribuyendo a paliar el deterioro de la pirámide de edad local, además de aportar un esplendido parque público a un barrio en el que no abundan y desratizar el entorno saneándolo. Para las arcas municipales, aportará el proyecto las tasas de las licencias de contrucción y las rentas anuales de los IBIs de las viviendas. Sin contar honorarios de arquitectos, notarios, registradores...y al mercado de Maravillas le vendrá... de cine.

Urbanísticamente, el proyecto Metropolitan creará un edifico representativo, heredero de los famosos Titanic que fueron gloria y orgullo de Cuatro Caminos, un edificio que será emblemático para la zona y enriquecerá la silueta del nuevo Madrid. Será un edificio singular porque, en un entorno de edificios adosados, cumple el criterio de la Bauhaus de ser edificios aislados con cuatro fachadas, formando un conjunto armónico situado en un parque, destacará por su altura y forma parte de un proyecto total que ocupará cuatro manzanas. Henri Lefebvre dejó escrito que “los proyectos relativos al espacio, sean arquitectónicos, urbanísticos o de planificación, deben ser gestionados mediante el empleo político del saber, de un conocimiento en principio desinteresado, evitando caer en ideologías que tienden a confundirse con el conocimiento por aquellos que aceptan esta práctica” (La producción del espacio, IV.5). La ideología es la cristalización de un eslogan impermeable a la argumentación e ignorante de las restricciones y oportunidades de cada espacio, transforma la realidad en esquemas y la reflexión en dogmas, eliminando toda información que no desea dar a conocer.


En otras ocasiones análogas, en Berlín, París o Londres, de parcelas que eran propiedad de entes públicos, los Ayuntamientos, sea directamente o por medio de algún organismo municipal, compraron los solares cuando salieron a la venta e hicieron en ellos lo que les pareció mejor para los fines del Ayuntamiento. Pero en este caso, el solar, que fue del Metro, es ahora privado, es más, pertenece a una cooperativa de más de cuatrocientos vecinos. No soy abogado, más bien soy y me reconozco lego en derecho, pero mi sentido natural de la justicia me hace pensar que el Ayuntamiento debiera habérselo pensado antes de que fuese vendido y haber comprado el solar cuando se puso en venta. Si en algo se diferencian los estados de derecho de…los otros, es que son estados de derecho. Si los derechos adquiridos no se salvaguardaran no seríamos un estado de derecho. El Ayuntamiento de París, además de poder comprar, tiene derecho de tanteo y retracto sobre todas las transacciones inmobiliarias en la ciudad y lo ejercen, con lo cual:

                  -Se evita el dinero negro, pues si alguien intenta vender cobrando el 50% en B, se arriesga a que el Ayutamiento se lo quede por la mitad del precio.

                 -Se evita la especulación, pues el Ayuntamiento puede comprar antes de una actuación urbanistica, recalificar y vender despues de la recalificación.

                     -Protege el patrimonio histórico y cultural sin daño de los derechos de ningún propietario, dado que compra el inmueble que desea proteger.

No hay razones estéticas, ni industriales, ni económicas, ni urbanísticas, ni sociales, ni filosóficas, ni humanas, que justifiquen, no ya impedir, sino frenar y aplazar el que el proyecto Metropólitan se haga realidad. Si hay otras razones que los ciudadanos ignoramos, si hay motivos ocultos, aspiraciones escondidas, intereses que desconozcamos, espero nos los aclaren antes de seguir adelante con sus incomprensibles planes paralizadores del progreso de la ciudad. Es evidente que los viejos talleres les importan tan poco como a mi y a la gran mayoria de los vecinos de Madrid. El Proyecto Metropólitan, además de cumplir con creces las reomendaciones de Kioto, sumideros de CO2, contrucción en altura, bajo coeficiente energético, energías alternativas...; cumple las cuatro funciones básicas de la ciudad que propone Le Corbusier en sus Pincipios de Urbanismo: Hábitad, trabajo, circulación y ocio; al proporcionar viviendas, terciario, abrir vías de comunicación entre las calles periféricas y crear un parque público.

Si finalmente deciden que los ladrillos de las cocheras, que polvo son y en polvo se han de convertir, como lo hicieron los valiosos y alabados ladrillos de los Zigurat de Babilonia, si hay ladrillos, repito, que han de preservarse para la posteridad, desplácenlos y guárdelos en un museo o en una caja fuerte, pero no paren el proyecto, no paren el desarrollo, no paren el futuro, no paren el progreso, no caigan en la tentación de ser conservadores, guardianes de ruinas y momias del pasado, no sean retrógrados recalcitrantes enemigos del progreso y del futuro; sean progresistas, dejen abiertas las puertas al progreso, al desarrollo y al futuro, no trunquen los cientos de proyectos vitales que integran el proyecto Metropólitan. Si no aceptan las sabias tesis de Shumpeter demoliendo las ruinas en que se han convertido los antiguos talleres, llévenselas a otro sitio o entiérrenlas. Pero no priven al barrio ni a Madrid ni a sus vecinos de un proyecto emblemático del que podrán estar orgullosos ellos y sus hijos y nietos, ni priven a los cientos de familias de cooperativistas que han puesto en el proyecto sus ahorros y sus ilusiones, a miles de ciudadanos que han invertido su pasado en aras de un mejor futuro, de su proyecto vital.
 

El Doctor José Manuel Calvo Concejal de Desarrollo Urbano Sostenible del Ayto. de Madrid y miembro del Consejo Ciudadano Municipal de Ahorapodemos, ha declarado públicamente que

 No hay nada más indigno que echar a una familia de su casa por no tener suficientes recursos para pagar la hipoteca. Acabar con los desahucios y, sobre todo, garantizar el derecho a la vivienda”. Supongo que también considere indigno privar de su vivienda a más de 400 familias que son los dueños legítimos y que ellos también merezcan se respete su derecho a una vivienda que han comprado.

También dijo:

“Debemos hacer todo lo posible para permitir a las pequeñas empresas y a las cooperativas participar en concursos a los que ahora no tienen acceso”. Imagino que también hará lo posible por defender los derechos de los cooperativistas que han participado en concursos  y los han ganado.

Imagino que cada cooperativista del Metropólitan encarna una historia humana que las autoridades municipales quieren transformar en tragedia. Recuerden las autoridades municipales cuando decidan que tienen sobre su mesa cientos de tragedias. No sería malo que las escuchasen, una a una, antes de decidir. Porque no se trata de una multinacional anónima que va a especular con el terreno, son miles de ojos de una muchedumbre humana que observan llenos de inquietud sus  ciegos actos, impersonales y burocráticos, mirándoles con ojos rebosantes de temor y temblor. Pónganles rostros, atrévanse a mirarlos a la cara con su imaginación.

Son muchos los cooperativitas que tienen sus ahorros invertidos en el proyecto y sus ilusiones puestas en su conclusión. El proyecto del edificio Metropolitan no es un proyecto, aglutina más de cuatrocientos proyectos personales en los que más de cuatrocientas familias han invertido sus ahorros y puesto sus ilusiones. Ortega decía que la vida es proyecto y privarle de su proyecto vital a una persona con violencia es quitarle el sentido a su vida. Víctor Frank observó en el campo de concentración en el que estaba prisionero, que los que se morían eran los que, habiendo perdido toda esperanza, no tenían un proyecto de futuro, por lo que él asumió el proyecto de escribir y publicar su libro y sobrevivió. Sin proyectos no hay vida, por no haber futuro ni esperanza sin proyectos. Hannah Arendt, analizó la banalidad del mal y denunció la frialdad administrativa con la que muchos funcionarios politizados y políticos burocratizados toman decisiones que afectan  a cientos, miles e incluso millones de personas que se ven victimas de esas decisiones tomadas sin considerar ni inmutarse por la ruina y sufrimientos que llevan a otras vidas. Fue también  Hannah quien  señaló, que son los sistemas totalitarios los que pugnan por dejar a los individuos sin proyectos personales para convertirlos en masas sometidas y manipulables.


¿De qué hablamos?: 
 

Para comprender lo que está en juego, conviene recordar lo que pensaron los filósofos del espacio sobre algunos aspectos de las operaciones urbanísticas. Así,  Jane Jacobs, en su libro The Death and Life of Great American Cities, dice que a veces "el urbanismo (citiy planning) conlleva la desaparición de la vida urbana, al eliminar al vecindario, la vivienda, la crianza de los niños, etc.". Robert Coodman, en After the Planners, comenta que "el experto al servicio de las exigencias de los poderes burocráticos  o políticos no escucha las voces de los usuarios, pretendiendo hablar en su nombre". Henri Lefebvre dejó escrito, en La Production de l´Espace, que "cuando surge una coalición, a propósito de algún contra-proyecto o contra-plan, proponiendo un contra-espacio en oposición a la estrategia en curso de ejecución,... responde... a un plan de confiscación del espacio". Lo cual propicia que se pretendan imponer decisiones arbitrarias, con fines nada claros, salvo satisfacer el orgullo de la prepotencia, mediante el abuso del poder político, vulnerando una situación jurídica, en la que hay derechos y obligaciones contraídas en el marco de una legalidad y normativa vigentes, con grave daño moral y económico a personas concretas.

Todo edificio tiene dos funciones: Satisfacer una necesidad y mostrarse. La necesidad satisfecha por 450 viviendas y un parque público es incomparable con la de un taller obsoleto. El mostrarse de un edificio es para ser visto y juzgado por su imagen y, al ser el edificio parte de la ciudad, su imagen es parte de la imagen de la ciudad. ¿Qué imagen queremos para Madrid? Juzguemos.