La computación cognitiva pretende acercar
la forma que tienen las máquinas de procesar información al pensamiento humano
y facilitar la comunicación entre hombres y máquinas mediante un lenguaje
coloquial oral. Varias de las herramientas necesarias para ello ya están
disponibles y se espera que a lo largo de 2016 sean numerosas las aplicaciones
en este campo.
Entre las áreas que ya se han desarrollado
y se están perfeccionando, destacan:
-La comunicación mediante lenguajes
naturales utilizando sistemas de Proceso de Lenguajes Naturales (NLP).
Son sistemas que, además de realizar un reconocimiento de voz y traducir un
texto a elementos significativos procesables por ordenador, ayudan a interpretar
una orden o una pregunta en el contexto en el que se encuentra la máquina que
lo recibe. Para ello, el mensaje oral se procesa en combinación con las señales
recibidas de otros sensores que detecten datos del entorno o sobre el estado y
funcionamiento de la máquina, poniéndolos en relación con situaciones
históricas en que se tomaron decisiones en circunstancias análogas o protocolos
de respuesta previstos por el programa.
-Análisis de señales visuales. Sistemas
que permitan interpretar imágenes y reconocer patrones, permitiendo reconocer
situaciones que, por ejemplo, puedan suponer algún tipo de alarma o representen
una necesidad de que la máquina actúe de determinada manera.
-Procesos de aprendizaje. sistemas que
permitan clasificar datos y ponerlos en correlación con información anterior
que pueda sugerir emprender una acción concreta ante un determinado patrón de
actividades o de actualizar patrones o rutinas preestablecidas o corregir
estadísticas, así como poder distinguir situaciones atípicas de otras estándar.
-La computación cognitiva se verá
integrada y potenciada por el Internet de las cosas, de manera que le podrás
decir al coche: "Enciende la calefación de casa" y el coche se
conectará con el sistema de calefación del domiciío para trasmitir la orden.
El sistema de interpretación de lenguajes
naturales de IBM Bluemix tiene la siguiente arquitectura:
-Grabación de una frase.
-Transformación del sonido en una
secuencia de señales identificables mediante un proceso inteligente que reconozca
tanto las palabras como las reglas gramaticales, con capacidad de aprender
actualizando sus conocimientos con la experiencia, y sea capaz de generar una
trascripción adecuada y procesable por la maquina.
-Identificación de palabras clave
clasificándolas por categorías: interlocutor, tiempo, lugar, situación,
petición...relacionándolas con los datos de los sensores de situación y estado
propios de la máquina y del entorno.
-Consulta a la base de datos temática en
función de las diferentes palabras clave y los datos recogidos, para procesar
los datos elaborados mediante una función cognitiva que interprete la intención
de la consulta o de la orden recibidas.
-Elaboración de una respuesta acorde con
la intención supuesta, que puede ser una respuesta acústica en un lenguaje
inteligible generada por un sintetizador de voz o una acción de la máquina,
incluido el mandar instrucciones a otra máquina, o solicitar aclaraciones o
instrucciones complementarias a las ya recibidas.