jueves, 30 de marzo de 2023

¿Quién somos?

Carlos del Ama

en Filosofía

 

Una de las grandes cuestiones filosóficas es saber quien somos y qué somos. Lo que es evidente es que formamos parte del universo.

Tendemos a identificamos con nuestra conciencia, con nuestros pensamientos y sentimientos, lo que hace que tendamos a identificarnos con nuestro ego, pues es el Ego quien recibe y analiza las sensaciones recibidas y las procesa, contrastándolas con nuestros recuerdos sobre percepciones análogas a las que percibe en cada momento, matizando e incluso distorsionando lo percibido en función de sus recuerdos y prejuicios,  generando pensamientos y nuevos recuerdos. El ego es profundamente egoísta y dominante, siempre trata de imponernos su voluntad y comprar nuestra sumisión a él con gratificaciones, por lo que una de sus tendencias es mantener y alimentar nuestros vicios.

Afortunadamente, no somos nuestro ego, el ego es un mero sensor y procesador de información que luego pone a nuestra disposición, pero no es yo; como tampoco lo es mi ordenador, eso lo tenemos claro, aunque también el ordenador nos proporciona información que busca por nosotros y nos la procesa.

En primera aproximación sobre quién somos, podríamos afirmar que somos nuestra voluntad. Afortunadamente, nuestro ego está sujeto a nuestra voluntad, pero hemos de aprender a desarrollar el control del ego mediante la voluntad. Tradicionalmente, la humanidad, desde muy antiguo y en múltiples culturas, ha aprendido a identificar al ego como órgano a nuestro servicio para proporcionarnos pensamientos a borbotones, aparentemente no siempre solicitados por nuestra voluntad, que debemos aprender a criticar y controlar. La técnica para hacerlo es la meditación. Las  técnicas de meditación nos ayudan a identificar el continuo torrente de pensamiento y recuerdos que nos fabrica el ego, a controlarlos y a frenarlos, a fin de, en la paz del silencio mental, desarrollar y hacer consciente la información que nos proporciona nuestro cuerpo mediante sensaciones al margen del ego. La moderna neurociencia nos está demostrando que todo el cuerpo recibe sensaciones que no pasan por el ego, pero que el cuerpo procesa inconscientemente para nosotros. Son datos sobre el estado de nuestros órganos y sensaciones proporcionadas por el medio ambiente. Son procesos fundamentalmente orientados a mantener la vida y preservar nuestra salud, pero que incluyen datos adicionales a los del propio cuerpo, incluyendo otros temas de importancia como son datos inconscientes, pero valiosos, de las relaciones sociales, además de detectar y procesar necesidades físicas que el cuerpo necesita cubrir. Los libros del Dr. David R. Hawkins sobre los niveles de conciencia o la obra de Bhante Henepla Gunartana sobre el “mindefulness” o plena conciencia, ilustran lo dicho. Sobre Neurociencia, ver: La vida secreta del cerebro de Lisa Feldman Barrett y Neurociencia del Cuerpo de Nazaret Castellano.

Cuando, tras identificarnos con nuestra voluntad, somos conscientes de que no somos el ego, estamos en condiciones de descubrir que somos un organismo, es decir, un sistema vivo. La teoría de sistemas se está desarrollando en la actualidad a pasos agigantados.  Un sistema es un conjunto de elementos que actúan coordinada y cooperativamente con la capacidad para dotar al  sistema de propiedades de las que carecen sus elementos, gracias a la sinergia generada por la colaboración entre los componentes. Por ejemplo, las piezas de un coche tienen peso y masa y el coche, como sistema, también tiene peso y masa, pero además, tiene el coche la capacidad de moverse, todo coche es “automóvil”, atributo del que carecen sus elementos, surgiendo el movimiento como propiedad emergente. Las propiedades emergentes son fruto de la sincronización y colaboración entre los elementos del sistema. Los organismos son sistemas vivos, siendo la vida uno de esos llamativos atributos emergentes, como lo es nuestra conciencia. Nuestra conciencia debe ser capaz de aprender a reconocer que somos un sistema vivo, un organismo.

Dado ese paso, el siguiente es descubrir que somos un elemento de un sistema mucho más importante y potente que nosotros, del que formamos parte y nos protege, aún más, sin el que no podríamos haber nacido y sobrevivir. Somos inviables fuera del sistema al que pertenecemos: El Universo. Es gracias al universo, como sistema, que surgió la vida y es el universo quien la protege y sostiene. Son  las algas y el plancton  los que producen la mayor cantidad de oxigeno que alimenta la vida. Se calcula que haya más de 27 mil tipo de algas productoras de oxígeno y que capturan dióxido de carbono. Las amebas se alimentan de bacterias eucariotas patógenas, defendiéndonos de enfermedades, algunas letales. A mayor nivel, nos es evidente el beneficio que obtenemos del sol, en luz y calor, para nuestra supervivencia, de la tierra para alimentarnos, darnos cobijo y mantenernos ligados a ella por la gravedad, Demos gracias al aire por aportarnos la presión adecuada para que ni nos aplaste ni permita que explotemos por la presión interior y estamos en deuda con las estrellas por fabricarnos los elementos de la tabla periódica de los que estamos formados. Hemos de reconocer que no estamos en el universo, somos parte del universo, somos un elemento del universo, somos el universo, en el mismo sentido en el que cada una de mis células, si tuviesen consciencia, podría afirmar: soy Carlos, o como cualquier ola del océano pudiese afirmar de si misma que es el mar.

El organismo del que formamos parte, el universo o cosmos, tiene una estructura formada por los astros agrupados en galaxias que, a su vez, forman grupos entre ellas. Estructura que,  en cuanto soporte físico del universo, equivale a nuestro esqueleto. Los sistemas funcionales, equivalentes a los órganos de nuestro cuerpo, se ubican preferentemente en los sistemas planetarios, en los que las estrellas de cada sistema actúan como generadores de energía para los planetas y sintetizadores de elementos esenciales. Los planetas acogen los sistemas vitales que les habitan como órganos funcionales del propio planeta. Así, en la tierra, el sistema productor de oxígeno que permite la respiración, está integrado por una serie de órganos como son: el conjunto de algas junto al plancton de los mares y la masa vegetal terrestre. El órgano principal de nuestro planeta es la Humanidad, encargada del conocimiento. Las dos  funciones  principales de la humanidad son: el desarrollo científico y el desarrollo de la conciencia. Podemos decir que somos el Ego del Universo y, como nos ocurre con nuestro ego, es posible que el Universo tienda a identificarse con su Ego, es decir, con la Humanidad. Sin embargo, a medida que el nivel de conciencia del Universo se desarrolle, al ir los humanos desarrollando el suyo, irá descubriendo lo evidente, que él es el Universo.

Si nosotros también somos el Universo, en cuanto órgano y Ego suyo, ¿de qué está hecho el Universo? Sabemos que toda la materia está compuesta de los elementos que se enumeran en la Tabla Periódica. Salvo el hidrógeno y el helio, que se formaron a partir de cuarks, dando origen primero al hidrógeno y apareciendo el helio por fusión de dos hidrógenos; todos los demás elementos de la tabla periódica se formaron por fusión de elementos más sencillos en el interior de las estrellas, salvo los más pesados, que surgieron de la colisión de densos astros, como cuásares, estrellas de neutrones o agujeros negros cuyas colisiones empezamos a detecta en las ondas gravitacionales. Podemos afirmar, sin ninguna duda, que somos polvo de estrellas.

Si materialmente el universo es polvo de estrellas, en esencia, sabemos que la esencia del universo es Información, Platón lo llamó Ideas, por lo que podemos afirmar que, como parte del cosmos,  somos información. La ciencia nos confirma que la información no se pierde. Según la mecánica cuántica, el “Quantum no-hiding theorem” dice: si la información de un sistema se pierde al interactuar con el entorno, esa misma información reaparece en otra parte del universo. Lo que demuestra que la información no se puede destruir, cuando desaparece de un sitio, reaparece en otro. Cuando se planteó si se podría perder la información sobre los objetos que caen a un agujero negro, los físicos Hawking y Thorne apostaron sobre si esa información se perdía o no, su conclusión fue que esa información se queda en el horizonte de sucesos del agujero negro aunque el objeto se destruya en su interior. Pero es más, concluyeron que, al ser la información ajena al tiempo, la información es eterna. Eso implica que la información era previa al inicio del universo y debió ser la totalidad de la información necesaria para crear en universo. Para hacer cualquier cosa, hace falta saber qué es lo que se va a hacer, en construcción son los planos, y saber cómo hacerlo, el plan de obra. La información eterna tuvo que ser total, omnisciente y con capacidad para hacer cualquier cosa y todas las cosas, luego también era omnipotente. La omnisciencia implica el conocimiento de sí mismo, la conciencia. Plotino, en sus Ennéades, nos describe la creación mediante una serie de proyecciones desde el Uno omnisciente, a las que llamó  hipóstasis. A la primer  hipóstasis la llamó el Uno, como único ser existente, constituido por el conjunto de la información eterna y total dotada de Ser, un Ser consciente de sí mismo y, como tal, conocedor de lo que como Ser era y de lo que no era,  de manera que tenía pleno conocimiento del no ser o nada. Conocedor del valor de ser,  decidió dotar a la nada de ser. La segunda hipóstasis sería el Espacio Vacío, como manifestación física de la nada tras recibir el ser, generando el espacio vacío, Plotino  llamó  Inteligencia al espacio vacío (hoy lo llamamos espacio-tiempo), pues sería el ámbito encargado de procesar la información que había de recibir a continuación con las esencias de cada ser. A la proyección de las esencias la llamó Plotino tercer hipóstasis. Según ese relato, y en coherencia con las conclusiones de la mecánica cuántica, la esencia del universo es información. La tesis propuesta por Plotino de que el universo es una secuencia de proyecciones de información es coherente con la nueva teoría Holográfica, por la que los físicos consideran al universo como un holograma, una proyección de información en forma de energía, percibida por nuestro cerebro como la realidad.

Recordemos que la energía es información física en forma de ondas electromagnéticas y la materia es una forma de energía condensada en partículas. Podemos afirmar que el universo es información y nosotros, como humanidad, que somos un órgano consciente y pensante del universo,  somos 

Materialmente un elemento activo del universo y esencialmente

 Información consciente y pensante

 

Nota: No hace mucho, se me ha diagnosticado cáncer linfático. Este artículo se ha escrito desde el límite de la vida. La enfermedad me ha proporcionado dos experiencias que me hicieron ver claro dos verdades que quiero, querido lector, compartir contigo:

                                   -No hay que tener miedo a la muerte, es algo natural para todo organismo vivo

                                   -El universo, del que formamos parte, nos dio la vida, nos acoge,  protege y  cuida

-Cuando me comunicaron que la biopsia daba positivo, se me hizo presente la evidencia de la muerte. Para mi sorpresa, lo asumí como algo natural, sin ningún miedo. Mi primera reacción fue “ya me toca”. Mis padres, mis abuelos, mis tíos, todos había muerto con ochenta y algún años y yo ya he cumplido 82. Los compañeros de colegio y de carrera que han muerto lo han hecho más jóvenes. Más que un pensamiento, la toma de conciencia sobre la realidad de la muerte fue una notificación. Era como si me hubiesen entregado una tarjeta de embarque que ponía “viaje al más allá, en unos meses a las 5 de la tarde por la puerta 2”. Algo normal a tener en cuenta, ni tétrico ni aterrador.

-Como hemos visto, formamos parte del universo. El universo viene evolucionando durante miles de millones de años preparando nuestra venida. El universo evoluciona por sincronismo entre sus elementos. Toda causa física es producto de una sincronización. Para que salte una chispa eléctrica hace falta que dos polos opuestos estén lo suficientemente cerca el uno del otro en un instante dado. Somos hijos del universo. Somos producto de la unión de nuestros padres, pero su unión tuvo lugar gracias a que la sincronía universal encauzó sus vidas para que se encontrasen y se conociesen. Los seres humanos, decía Kant, actuamos por fines y no por causas, Lo mismo le ocurre al universo, gracias a la sincronización y coordinación entre sus elementos. Las raíces crecen buscando agua sabiendo dónde está el agua, y las ramas buscan al crecer que sus hojas reciban la luz del sol. El universo también evoluciona buscando cumplir objetivos. Probablemente guiado por algún algoritmo que recibió del Omnisciente. La sincronización entre los elementos del universo se logra por medio de mecanismos como el entrelazamiento cuántico, mediante el cual, cuando dos partículas están entrelazadas, si una de ellas cambia de estado, la otra también lo hace, con independencia de la distancia que las separa. Una de ellas podría estar en la tierra y su compañera en otra galaxia. Tienen que haber otros muchos sistemas de sincronización cósmica, Por ejemplo, el giro de la tierra sincroniza el sueño de los seres vivos del planeta y su movimiento de traslación sincroniza la vegetación terrestre, haciendo que todas las hojas perecederas caigan en otoño y broten en primavera. La luna sincroniza la ovulación de los mamíferos. Observamos la sincronización en el vuelo de las aves en una bandada y entre las manadas de animales en las grandes migraciones. ¿Cuántos más sistemas de sincronización que desconocemos tendrá el universo? El universo se ha venido preparando desde su inicio, a lo largo de su larga evolución, para que nosotros pudiésemos nacer. Ahora nos acoge, alimenta, oxigena, calienta y protege. Somos criaturas suyas. No hemos de temer nada, estamos en buenas manos, unas manos maternales, amorosas, providenciales y muy poderosas. Cuando dejemos este mundo, el universo cuidará de nuestros restos físicos, de nuestros hijos y nietos y de los hijos y nietos de nuestros nietos, así como de los recuerdos que guarden de nosotros quienes nos conocieron y del cariño que nos tuvieron quienes nos quisieron. Nosotros nos iremos con los recuerdos de lo que vivimos y el amor que dimos a quienes amamos.

 

Anexos: “Surge ahora una pregunta: ¿Cuál es la relación entre la energía y la Información? No se trata de la relación entre la energía y la cantidad de información –es decir, la incertidumbre o entropía del sistema-. Sabemos por la "Teoría de la información" que el mensaje sobre el estado de un sistema reduce nuestra incertidumbre, reduciendo así la entropía y aumentando la energía libre del sistema. Pero, el incremento de energía libre es justamente igual a la mínima energía libre necesaria para transmitir el mismo mensaje. Es decir,” lo que se gana por un lado se pierde por el otro: “Se paga un precio por la cantidad de información que conduce a la reducción de la entropía del sistema”.(J.R. Pierce, 1962, p.234.)

 Cualquier aplicación de la primera Ley involucra tres magnitudes relativas al sistema sometido a consideración. Se supone que este sistema experimenta una modificación, por ejemplo, una expansión o un cambio de temperatura o de presión, y que tales modificaciones podrán detectarse por observadores que escruten las fronteras del sistema (se admite que el interior es inaccesible a toda inspección): así se observan dos de las magnitudes en cuestión, a saber: el calor absorbido por el sistema, incremento de Q, y el trabajo realizado por él, incremento de W. A través de definiciones operacionales que conllevan una referencia a ciertos instrumentos (termómetros, manómetros, aparatos para medir volúmenes, etc.), “es perfectamente posible determinar el incremento de Q y el incremento de W ; pero no ocurre lo mismo con la tercera magnitud que se ha de introducir, el cambio de energía interna, incremento de U. De hecho, el incremento de U queda definido por la primera Ley:  U =  Q -  W ". (Henry Margenau, 1970, pp.198-199.)

Un sistema cerrado en estado de equilibrio no realiza trabajo, por lo que la energía interna no puede degradarse; ya que si se degradase, en gran parte o completamente, el sistema colapsaría. Es evidente que del conjunto de las energías moleculares tales como sus movimientos de traslación, la rotación de las moléculas en torno a sus centros de gravedad e, incluso, la vibración de los núcleos que las componen, como asimismo de los efectos de sus interacciones; todo lo cual constituye realmente la energía interna de cualquier sistema, solamente una pequeña parte puede llegar a degradarse sin comprometer la integridad del sistema. Otra forma de expresar lo mismo, es considerando la Tercera ley de la Termodinámica, que permite la determinación de entropías absolutas: "Esta ley establece que la entropía de un estado de verdadero equilibrio del sistema en el cero absoluto es cero" ". Dr. Gabriel Hernán Gebauer 2002. La entropía en equilibrio en el cero absoluto mide la energía no-degradable del sistema (ya que su entropía es cero).   “Esta forma de energía no-degradable constituye la Información propiamente tal”.  Dr. Gabriel Hernán Gebauer 2002.


No-hiding theorem. Ver: https://phys.org/news/2011-03-quantum-no-hiding-theorem-experimentally.html#jCp

TeoríaHolográfica:.https://www.levante-emv.com/tendencias21/2022/02/16/nueva-formula-demostrar-vivimos-universo-62773886.html#:~:text=La%20hip%C3%B3tesis%20del%20universo%20hologr%C3%A1fico,cine%20una%20pel%C3%ADcula%20en%203D

jueves, 27 de enero de 2022

 

Análisis de la crisis de Ucrania

Carlos del Ama

Doctor en Economía y Relaciones Internacionales

Asesor a la Presidencia Europea en La Conferencia de Paz de la Antigua Yugoslavia

 

Resumen de situación

-          La posible incorporación de Ucrania a la Unión Europea y la NATO supone un serio problema estratégico y de seguridad para Rusia.

-          Implica perder el control de su base naval en Sebastopol. La nueva extensión de la UE acerca el territorio NATO a la frontera Rusa y complica la situación de los ucranianos rusófonos y sus relaciones con Rusia. La amenaza percibida pone en alerta al gobierno ruso.

-          Como consecuencia, Rusia muestra su malestar desplegando tropas en su frontera con Ucrania amenazando con invadirla.

Propuesta para solucionar el conflicto

-          La crisis se resolvería si la Unión Europea y la Federación Rusa se integrasen en una Gran Confederación que crease lo que el Presidente Gorvachov  denominó la Gran Casa Común Europea.

-          La nueva Confederación podría llamarse Confederación del Mar Negro, a la que también debiera incorporarse Turquía.

-          Rusia conservaría su base naval ucraniana, como base conjunta de la Gran Confederación. Que, como solía ser, podría ser utilizada por la flota ucraniana.

-          La armada rusa tendrá la posibilidad de utilizar todas las bases navales del Mar Negro más la de Estambul.

-          Los ruso-parlantes ucranianos podrán elegir su nacionalidad mediante referéndum supervisado por las Naciones Unidas, conservando su estatus de ciudadanos de la Confederación.

-          Ucrania podría incorporarse a la UE y Bielorrusia a la Federación Rusa si así lo desean.

-          En el marco de la nueva Confederación sería fácil acordar entre las partes los detalles de una alianza duradera.

 

Propuesta del marco conceptual para la negociación de la crisis

El riesgo de que la crisis de Ucrania pudiese desembocar en un conflicto bélico urge a buscar soluciones pacíficas creativas. Habermas definió que había dos formas de resolver los conflictos:

                -Mediante la imposición de sus intereses por una de las partes mediante una Acción de Dominio, recurriendo al uso de la fuerza, mediante la agresión directa con costosas pérdidas y dudoso desenlace.

                -Mediante una Acción Comunicativa, recurriendo al diálogo entre las partes en busca de consenso y soluciones beneficiosas para todos los afectados.

Las cuestiones negociables pueden partir de:

-Una situación de suma cero, en la que 1-1=0 y lo que una parte gana la otra lo pierde.

O

-Una situación sinérgica, en la que 1+1=4 y ambas partes ganan, al poner sobre la mesa de negociación nuevos bienes deseables por ambas partes y de los que ambas se pueden beneficiar, bienes que surgen de la cooperación mediante la acción conjunta y coordinada.

El profesor Igor Ansoff definió la sinergia como el incremento del fruto de una acción realizada conjuntamente por varios participantes, de manera que el valor del producto es superior al valor de la suma de las aportaciones individuales.

Antecedentes

El gran éxito de la Unión Europea ha sido convertir a Europa de ser un campo de batalla secular en el que la muerte, la destrucción y la ruina eran endémicas, en una zona de paz y cooperación sinérgica, en la que el consenso, la cooperación y el desarrollo han hecho que pertenecer a la Unión Europea sea un objetivo deseable por muchos países. La mejor definición de la Unión Europea es la de: “Una comunidad comunicativa en la que sus miembros han renunciado a la acción de dominio y la violencia, para resolver sus discrepancias mediante la acción comunicativa por medio de un dialogo permanente institucionalizado”.

Tanto Rusia como Turquía han manifestado reiteradamente su deseo de formar parte de la Unión Europea, pero razones logísticas y socioeconómicas han hecho inviable ambas opciones. No obstante, sería posible alcanzar un alto nivel de comunidad económica, política y social, junto a la creación de un sistema de  seguridad común, mediante la formación entre los tres de una Confederación del Mar Negro, una institución análoga a la actual Unión Europea a un nivel superior como parte de una estructura fractal integra. La Confederación del Mar Negro tendría sus propias instituciones permanentes.

Reflexión final y conclusión

En mi libro Hacia un nuevo Orden Mundial,1972. ISBN 978-1-4343-2993-b, en la página 172 de la versión en inglés, Russia y siguientes, describo cuál sería la reacción de Rusia en el caso de que un día Ucrania decidiera ingresar en la Unión Europea. Mi previsión coincide lo que está pasando. La posición actual de Rusia no solo es lógica, sino que era totalmente previsible.

Ucrania no puede unirse a la UE hasta que Rusia también se asocie con la Unión Europea. Rusia, repito, ha manifestado reiteradamente su deseo de unirse a la CE. Ya en 1991. en su visita a España, el entonces Alcalde de Moscú, Gavriil Jaritónovich Popov, me manifestó. durante nuestra comida en la ciudad de Toledo tras visitarla, que “se había disuelto la Unión Soviética para que Rusia pudiese integrarse en la Unión Europea”. Pero sabemos que por razones de tamaño, técnicas y logísticas su inclusión no parece viable. La solución pasa por lograr que la Unión Europea y la Federación Rusa se unan pacíficamente en términos de igualdad, lo que sería factible mediante una integración de ambas en una federación superior, a la que podría y debiera unirse Turquía.

La Gran Casa Europea es posible,  si se le da una estructura fractal a imagen de la Unión Europea, la cual se incluiría como conjunto en la nueva estructura común. La unión entre la Unión Europea, Rusia y Turquía resolvería el enfrentamiento entre Rusia y Europa y solucionaría, de paso, el largo tiempo demorado deseo de Turquía de asociarse con la Unión Europea.

Si la reconciliación entre Francia y Alemania ha sido posible, haciendo innecesaria la Línea Maginot, también lo es la demolición definitiva del Telón de Acero, abriendo una época de franca colaboración y prosperidad que cancele décadas de enfrentamientos y ruinas.

 

 

jueves, 22 de abril de 2021

 

La higuera

Carlos del Ama

 

Introducción: Cuando era pequeño, los veranos íbamos a Saro, una pequeña aldea cántabra del valle de Carriedo, a casa de mi abuelo. Tras la recogida del maíz, todos los años nos reuníamos la familia en el desván de la casa a desgranar el maíz de la cosecha.  Sentados en el suelo en un círculo, alrededor de una sabana tendida en el suelo, desgranábamos los granos sobre ella, rozando las mazorcas con el olote de una ya desgranada. Nos acompañaba una vecina del pueblo que amenizaba la ceremonia contando viejos cuentos. De todos  ellos, aun recuerdo el que sigue.

 

En una pequeña aldea vivía una anciana muy pobre, que era la Miseria. Su único sustento era el fruto de una higuera que crecía en su pequeño jardín. Su problema era que los rapaces del pueblo tenían por costumbre subirse a la higuera a comer higos. Como ella era muy mayor, tardaba mucho tiempo en llegar desde la puerta de su casa hasta la higuera para espantarlos, lo que les daba tiempo para saciarse de higos.

Un atardecer, llamó a su puerta un mendigo pidiendo limosna. La mujer le dijo:

“Lo único que tengo es esa higuera que ves, acércate a ella y coge algunos higos”.

Así hizo el mendigo y, tras coger unos pocos higos, volvió a la casa a dar las gracias a la dueña y le dijo:

 “Habrás de saber que soy San Pedro y en agradecimiento por tu generosidad, te concedo un deseo”.

Contestó la anciana:

“Te pido que quien se suba a mi higüera no pueda volver a bajar hasta que yo le de permiso”

“Concedido”, le contestó San Pedro, despidiéndose.

La próxima vez que la chavalería del pueblo subió a la higuera, allí se quedaron hasta que se les acercó la anciana y les agasajó con unos bastonazos, y tras amonestarlos y advertirles que la próxima vez no volverían a poder bajar, los dejó libres.

Pasaron los días sin que los jóvenes se atreviesen a volver a subir a la higuera.

Pasados unos años en paz, un día llamó a la puerta una extraña dama que tras saludar, se identificó como la Muerte, anunciándola que había llegado su hora y debía acompañarla. La Miseria le dijo:

“Me preparo para el viaje y te acompaño. Pero, mientras lo hago, te voy a pedir el favor de que subas a la higuera y recojas unos cuentos higos que nos valgan de refrigerio a las dos durante la jornada”

Recogió la Muerte unos cuentos higos, pero no pudo volver a descender del árbol, pidiendo ayuda a la Miseria que la ayudase a bajar, a lo que la Miseria le dijo que, conociendo sus intenciones no era la suya facilitarle la tarea.

Pasaron los años y tanto los médicos como los enterradores, al enterarse de la causa de que nadie se moría ni enfermaba, localizaron la casa de la Miseria y la rogaban con  amenazas que liberase a la Muerte. La Miseria negoció con la Muerte, que la dejaría bajar de la higuera si la prometía que se olvidaría de ella y la dejaría vivir para siempre. Accedió la Muerte y, desde aquel día la Miseria perdura en el mundo sin que nadie sepa cómo deshacerse de ella.

jueves, 28 de mayo de 2020

Todos somos Malasaña


Todos somos Manuela Malasaña



Utilizar a la Policía Nacional como ejército de ocupación en su propio país es muestra de la ignorancia histórica de quien pudo imaginar semejante despropósito y dar tan desafortunadas órdenes. Actuar, quien está al servicio del pueblo, como si fuese el Mariscal Murat, es señal del desconocimiento histórico y de las pocas luces de quien así actúa o de sus preocupantes intenciones.

Pretender intimidar a los españoles con un espectacular y desproporcionado despliegue de fuerzas, porque desde una ventana suena el Himno Nacional, es desconocer al pueblo español, y muy especialmente, al pueblo de Madrid. Un pueblo capaz de alzarse, sin armas, a pecho descubierto, contra el ejército napoleónico, es decir, contra el ejército más poderoso de su tiempo. La famosa cacerolada de Núñez de Balboa, como los testimonios de numerosos vecinos confirman, no fue planificada, fue provocada por la desproporcionada e inadecuada intervención de la policía, tomando la calle e irrumpiendo en viviendas. 

Es más probable, que los actos de reprimir libertades reprimiendo ilegalmente al pueblo, controlando sus opiniones, censurando sus críticas, pidiendo identificarse a los peatones, incautando banderas nacionales e irrumpiendo en las viviendas de los vecinos, tengan como objetivo desacreditar a los Cuerpos de Seguridad del Estado ante los ojos de los ciudadanos; cuerpos de seguridad que no son del Gobierno, que es un mero administrador de los recursos públicos que financiamos los contribuyentes. Desacreditar a esas fuerzas de seguridad, contra las que un conocido Vicepresidente de segunda ha dicho en pública arenga que “el pueblo tenía que aprender a hacer cócteles Molotov para defenderse de la policía”, no debe extrañar que esa persona tenga como un objetivo el descrédito policial, dado que parece ver en esas unidades un impedimento para sus proyectos y cuya intención posiblemente sea, como hizo Maduro, crear milicias populares al servicio de un partido único, al modo de las Sturmabteilung o SA hitlerinas. Esperemos que el buen sentido de los mandos de la Policía Nacional y Guardia Civil no se dejen engañar por quienes son sus auténticos enemigos.

Recordemos que el Estado surge como acuerdo entre los ciudadanos y el Estado por el que los primeros renuncian al uso de la fuerza, cediéndola en monopolio al Estado, para que éste proteja la seguridad de todos, no para que la utilice arbitrariamente en defensa de sus intereses personales o de casta.

¿Qué tendría en la cabeza el Señor Iglesias cuando, sin relación con lo debatido, pregunta amenazante si se pretende insubordinar a la Guardia Civil? Cabe pensar que le ha traicionado el subconsciente y en su cabeza lo que bullía en ese momento era la idea de cómo lograr subordinar a la Benemérita para que no se interponga en su proyecto, publica y reiteradamente manifiesto, de derrocar a la Monarquía e instaurar una (o cinco) República(s) Bananera(s) Bolivariana(s) Marxista(s) en España.

No sé en que terminará todo esto. Esperemos que para que dimita el Presidente no haya que esperar a otra masacre como la de Casas Viejas, pues a caceroladas no se va a ir quien cuyo único objetivo es seguir donde está por todos los medios, caiga quien caiga y sin importar el número de los caídos, más de 40.000 a día de hoy. Espero y deseo que al final veamos salir corriendo a los miembros del actual des-gobierno antes de que terminen de arruinar al país. Estemos atentos cuando lo hagan para asegurar que no esté en sus manos la llave de la Cámara del Banco de España.

Y hablando de ruina, como dijo David Hume sobre las consecuencias del endeudamiento descontrolado de los países, “…o bien la nación destruye la deuda pública, o bien la deuda pública destruye a la nación. Las dos no pueden coexistir”. La deuda desmedida lleva a tener que aceptar la intervención de los acreedores. Cuando en 1878, Egipto no pudo pagar su deuda, los principales acreedores, Francia y Gran Bretaña, intervinieron la Hacienda Pública Egipcia y el interventor Inglés, Sir Evelyn Baring, terminó siendo nombrado Cónsul General,  de hecho, como gobernador de Egipto. Los ingleses se quedaron con las acciones egipcias del Canal y en 1882 ocuparon el país.

No es pensable que nuestro principal acreedor, la Unión Europea, vaya a invadirnos, ni que tenga intención de intervenir, al menos de momento, la Hacienda Pública; pero no podemos esperar que nos rescaten de la inminente ruina sin condiciones ni supervisión del gasto y de la gestión económica. La nefasta gestión y la fama de derrochadores no es el mejor aval de la solvencia del actual Gobierno. Las públicas manifestaciones de ignorancia de los principios económicos asustan. Da pena oír al Vicepresidente segundo amenazar con impuestos confiscatorios al capital y defender que para el rescate de la economía basta con estimular el consumo regalando dinero. Ignora que Keynes nos enseño que la demanda tiene cuatro componentes: el consumo, la inversión, el estimulo gubernamental (de ahorro fiscal y aumento del gasto público) y la balanza exterior (fomentando la exportación frente a la importación). El consumo sin oferta produce inflación y desabastecimiento. Véanse las colas de Venezuela y los estantes vacíos de sus mercados, junto a la devaluación del bolívar. Para que haya desarrollo hay que potenciar fundamentalmente la inversión, pública y privada. Hay que generar puestos de trabajo y hay que trabajar.

La ignorancia de algunos de nuestros gobernantes, manifestada públicamente, no se limita al desconocimiento de Keynes, tampoco parece que quien presume de eminente profesor y va dando lecciones de exhibición personal, entiendan mucho de Newton o de Kant, aunque presuman públicamente de dominar sus teorías. Si algún día me tropiezo con el señor Iglesias, me encantaría poder preguntarle qué altura tenía el manzano desde el que Newton vio caer la “manzana relativista” y cómo aplicaría él el imperativo categórico al aborto. 

Su gran logro económico ha sido la reducción del número de pensiones a pagar. Lo que no está del todo claro es si la eliminación de pensionistas ha sido fruto de la pésima gestión como ministro responsable de asistencia social o si el dejar sin atención médica a los internados en geriátricos y sedarlos con morfina fue producto de un plan consciente, concebido por quien estaba deseoso de “retirar el derecho al voto de los viejos”, a sabiendas de que los mayores, en su sabiduría acumulada en la experiencia de toda una vida, no votaban programas políticos que históricamente habían probado reiteradamente ser causa de ruina y millones de muertes.

¿Qué futuro nos espera? Las desafortunadas declaraciones del Vicepresidente segundo sobre nacionalizaciones e impuestos y sus soflamas por un cambio de régimen, con sus ataques a la Monarquía y a la Constitución, con sus vehementes alabanzas al comunismo Bolivariano, parecen orientadas a fomentar la fuga de capitales y espantar la inversión externa. Luego vendrá lo de sustituir a los gestores de empresas por políticos que añoran las “tarjetas black” y los sillones en rentables consejos de administración de empresas desde donde llevar a la quiebra la economía de libre mercado. Después, como ocurrió en Venezuela,  se irán los técnicos o los irán echando por desafectos al régimen, poniendo la gestión en manos de comisarios políticos incapaces de mantener operativas las instalaciones industriales y las infraestructuras. ¿Nos quedaremos, como en Venezuela hoy, sin bienes, sin alimentos, sin agua, sin luz, sin combustible? O ponemos al frente del país a personas competentes cuanto antes, o terminaremos arruinados, hambrientos, sedientos, a oscuras y paralizados, sin otra esperanza que la de ser invadidos por alguna potencia extranjera que nos salve de nosotros mismos. Afortunadamente, como decía Ortega “si el problema es España, Europa es la solución”.


Notas:

1.    Mal pudo deducir Newton, ni nadie, la teoría de la relatividad de la caída de una manzana sobre su cabeza. La altura mínima del manzano para que una manzana en caída libre, con velocidad inicial cero, alcanzase la velocidad de la luz al tocar el suelo, tendría que superar los 354.055 km con 49 m y el impacto mataría al impactado.

2.     El imperativo categórico generaliza la acción para deducir de las consecuencias de ello la moralidad de esa acción. Si nos preguntamos qué ocurriría si todas las embarazadas abortasen, la respuesta es que la humanidad desaparecería. Luego el aborto no es sólo inmoral sino un crimen contra la humanidad. Espero que el señor Iglesias tome nota de la sabiduría de su admirado Kant.

martes, 15 de octubre de 2019

La tragedia del Mar Menor



La tragedia del Mar Menor

Las desoladoras escenas de miles de peces agonizando en las orillas del Mar Menor nos urgen a tomar medidas. A primera vista, da la impresión que los peces se acercan a la orilla en busca de oxígeno. Es comprensible que la gota fría arrastrase con el lodo grandes cantidades de bacterias con mitocondrias ávidas de oxígeno, junto con otros materiales orgánicos y metálicos oxidables. Todo ese conjunto ha venido reduciendo la concentración de oxigeno en un mar con una estrecha comunicación con el mar abierto y escasas olas rompientes que contribuyan a reoxigenar las aguas.

Cuando con la gran glaciación, la luz del sol a penas penetraba en las aguas, limitando en extremo la función clorofílica en su seno, con lo que la reducción de oxigeno fue un proceso continuado, progresivo y dilatado en el tiempo, lo que permitió al Tiktaalik irse adaptando poco a poco a la nueva situación y desarrollar un pulmón sin perder las branquias, con lo que, tras la fusión de los hielos, pudo salir a la superficie y respirar del aire.

Los peces del Mar Menor no han contado con siglos de posible adaptación biológica y su intento de acercarse a la orilla en busca de oxígeno libre y abundante que poder respirar solo ha servido para acelerar su agonía, al no contar con pulmones y solo disponer de branquias.

La solución es una intervención humana que contribuya a la oxigenación del agua. Para ello, bastaría con bombear agua del mismo Mar Menor, elevándola, y rociando con ella la superficie. Las duchas disolverían oxigeno del aire en el agua, arrastrándolo al mar. Previsiblemente, los peces se congregarían en torno al vivificador rocío.

Lamentablemente, es muy posible que lleguemos tarde, pero habría que probarlo para establecer un protocolo de acción para la próxima vez, ya que, de no desviar los cauces de las ramblas, seguiremos sufriendo en la zona los devastadores efectos de las gotas frías.

Habría que estudiar una solución permanente. En primer lugar, impedir vertidos contaminantes. En segundo lugar, abrir más comunicaciones entre el Mar Menor y el Mar Mediterráneo, posiblemente mediante galerías subterráneas. Contra las gotas frías, no queda más remedio que ver la forma de encauzar las ramblas más caudalosas cuanto antes.

lunes, 1 de abril de 2019

Cosmovisión




Nos dijo Kant que hay tres preguntas fundamentales:

·        ¿Qué podemos saber?
·        ¿Qué nos cabe esperar?
·        ¿Qué debemos hacer?

La primera lleva implícitas las cuestiones que quisiéramos saber. Son cuatro las cuestiones fundamentales que todo ser racional se hace:

·        ¿Dónde estamos?
·        ¿De dónde venimos?
·        ¿Quiénes somos?
·        ¿A dónde vamos?

La primera de ellas es la más perentoria. Si cualquiera de nosotros fuésemos drogados y trasladados a un paraje desconocido, al despertar, la primera pregunta que nos haríamos sería: ¿Dónde estoy? Como dijo  Martin Heidegger: “El hombre ha sido arrojado al mundo”, por lo que nos encontramos en una situación análoga al drogado que despierta en paraje desconocido, razón por la que la pregunta por ¿Dónde estamos? Es relevante para todos nosotros.

La respuesta a esa pregunta, que toda civilización se hace en plural porque la respuesta es social, constituye una cosmovisión. Una cosmovisión es la respuesta que cada civilización se da a la pregunta sobre dónde estamos. Una cosmovisión es una descripción coherente del universo. Son tres los elementos fundamentales de toda cosmovisión: la noción de espacio, la noción de tiempo y la razón por la que las cosas son y son como son. Durante siglos, las cosmovisiones han sido mitológicas. Por ejemplo, los egipcios afirmaban que el universo, en cuanto espacio, es una caja que encierra al Nilo, formada por la diosa Nut que apoyaba las manos y los pies en el suelo. Su pecho y su vientre estaban cubiertos de estrellas, entre las que destacaba la Via Lactea como Nilo celestial.

En Occidente, la primera cosmovisión racional documentada se la debemos a Aristóteles. Para Aristóteles existen cosas y procesos, las cosas es lo que permanece y los procesos son cambios. El espacio es lo que hay entre las cosas y el tiempo en lo que hay entre sucesos. Los sucesos más frecuentes son los movimientos de las cosas, que se explican en la física aristotélica por la naturaleza de las cosas. Las cosas están formadas por cuatro esencias: la tierra, el agua, el aire y el fuego. Cada esencia tiene un lugar natural, el de los sólidos es la tierra, el del fuego es el cielo, el aire se sitúa entre el cielo y el suelo y el agua si se condensa en líquido cae el suelo y si se evapora va al cielo. La física (la mecánica) aristotélica se explica porque cada esencia tiende a su lugar natural, así, si soltamos una piedra caerá al suelo. Podemos comunicar energía a las cosas para que se desplacen, un ímpetu lo llamó Aristóteles, de forma que si lanzamos una flecha el ímpetu hará que se desplace por el aire pero a medida que el ímpetu se vaya gastando, la flecha irá cayendo a su lugar natural. Hay una quinta esencia de la que están formados los astros celestes, esencia que no tienen lugar propio, por la que los astros van errantes por el espacio a lo largo del tiempo. Las cosas son lo que son por su forma. El hilemorfismo aristotélico considera que las cosas son fruto de que la materia adquiere una forma determinada que las hace ser lo que son. La forma de Aristóteles es herencia del concepto de idea de su maestro Platón. Al igual que las ideas, las formas son eternas y ajenas a la física. La física describiendo lo que se observa se complementa por la metafísica que intuye lo trascendente y entre ambas se configura una cosmovisión que Aristóteles complementó con una Etica, una Estética y una Lógica. La cosmovisión aristotélica, una visión coherente y contrastable con la experiencia cotidiana, se impuso durante 20 siglos a cristianos, judíos y musulmanes por igual.

Cuando Galileo observó la luna por el periscopio, se vio que la luna era una gran piedra. Al no poder explicar como una gran piedra no caía al suelo, la física de Aristóteles quedó desprestigiada y con ella toda su cosmovisión. Tuvo que llegar Newton para das la solución al problema planteado, aportando una nueva física basada en la teoría de la gravedad: las cosas se atraen con una fuerza proporcional a sus masas e inversamente proporcional al cuadrado de sus distancias. La física de Newton unificaba la mecánica de la tierra con la de los cielos. Frente a los conceptos relativos que Aristóteles tiene del espacio y del tiempo, para Newton son absolutos, no dependen de que haya cosas ni que ocurran sucesos que los determinen. El espacio es un vacío infinito, continuo y cartesiano que puede o no ser ocupado por cosas y el tiempo una secuencia continua al margen de que ocurran sucesos o no.

Kant se estudió Los Principia de Newton y escribió las críticas. En ellas desarrolla  una ética basada en el imperativo categórico, una estética transcendental y una metafísica basada en el en sí de las cosas, lo que hace que las cosas sean lo que son es su en sí, que no se ve pero se manifiesta en las cosas al hacerlas aparecer como lo que son. Desde un punto de vista metafísico y subjetivo, para Kant, el tiempo y el espacio son formas a priori de la percepción, es decir, constituyen un esquema subjetivo que permite ubicar mentalmente las percepciones y los recuerdos. La cosmovisión Newton-Kant dominó sin alternativas hasta principios del siglo XX.  Es la cosmovisión que nos enseñaron en la escuela y  que seguimos teniendo interiorizada y asumida, pero con la aparición de la Mecánica Cuántica y la Relatividad, los conocimientos han cambiado y la cosmovisión newto-kantiana se ha desmoronado.  

Einstein resolvió las deficiencias de la mecánica de Newton mediante la teoría de la relatividad, planteando que el espacio-tiempo es un continuo del que son dimensiones. El espacio deja de ser el escenario vacío que nos describió Newton para ser una estructura flexible aunque invisible, que se deforma al ser ocupado y deformado por la materia, siendo esa deformación la que produce el campo gravitatorio que encauza la materia hacia determinados focos de atracción.

En paralelo, la Mecánica Cuántica explica el comportamiento de las partículas elementales. Ambas disciplinas explican fenómenos que eran hasta entonces inexplicables y hacen numerosas predicciones que se comprueban ser correctas. El problema es que no son reconciliables. Mientras la Relatividad explica lo macroscópico, la Mecánica Cuántica explica lo microscópico sin comunicación entre ellas. Es como si la una interpretase el sonido y la otra la luz, proporcionando ambas informaciones correctas sobre la realidad pero sin posibilidad de comunicarse entre ellas. Sin embargo, en los últimos años se está desarrollando teorías cuánticas del espacio que prometen unificar la mecánica cuántica con la relatividad. Una nueva cosmovisión está emergiendo tras el horizonte científico.   
   
La cosmovisión emergente considera que tanto el espacio como el tiempo no son continuos. Al igual que la materia no puede ser fraccionada a partir de un determinado tamaño, de donde viene el nombre de átomo (indivisible), ni el espacio ni el tiempo pueden ser divididos por debajo de determinadas magnitudes. Una de las teorías cuánticas espaciales más desarrolladas en este momento es la Loop Quantum Gravity LQG. Los nódulos o átomos espaciales sería pequeñísimos tetraedros a la escala de Plank, que estarían separados los unos de los otros pero formarían estructuras entrelazadas por espinors, procesos giratorios,  configurando un entramado que constituye el tejido espacial. El espacio resulta ser una trama de energía fundamental estructural constituida por elementos cuánticos de “reticulas de energía”. Las ondas gravitacionales, como vibraciones de esa retícula espacial, ponen de manifiesto la realidad de la estructura espacial y nos muestran la íntima vinculación de todo el universo a través de esa retícula común, todo y todos formamos parte de una única realidad y los entrelazamientos cuánticos llaman la atención sobre la estrecha relación entre los elementos del cosmos por distantes que se encuentren entre sí. Los tetraedros espaciales oscilarían entre diferentes valores propios de su volumen, que matemáticamente pueden estar definidos por un conjunto de cuatro vectores perpendiculares a cada y cuyo módulo sería igual a la superficie de la cara correspondiente y un escalar que indica el volumen. Al tener el tetraedro seis aristas, no queda perfectamente definido por cinco parámetros, lo que le permite pulsar entre diferentes estados cuánticos en función de la masa-energía que contengan en cada instante. El giro de los espirones constituiría el tiempo. Para homologar el tiempo a una dimensión espacial, a una longitud, habría que multiplicarlo por algo con dimensión [LT-1], es decir: una velocidad. Multiplicarlo por una longitud y dividirlo por el tiempo. Recordemos que Einstein multiplica el tiempo en su métrica por la velocidad de la luz. La dimensión temporal no sería una cuarta dimensión cartesiana, sino una velocidad en polares, un giro. Un giro cuántico, a impulsos discretos, definido por los espirones. El desarrollo matemático de la nueva teoría puede consultarse en el libro del profesor  Carlo Rovelli y Francesca Vidotto, Loop Quantum Gravity. Cambrige U. Press. UK 2015. La nueva cosmovisión está lejos de proporcionar la confirmación intuitiva y verificación inmediata mediante la observación directa que nos aportaba la física aristotélica, pero parece estar mucho más cerca de la realidad que aquella.

Nos quedaría por determinar la razón por la que las cosas son lo que son, el elemento metafísico que explique y esclarezca las Ideas de Platón, las Formas de Aristóteles y el En Sí de Kant a la luz de la nueva física. La Mecánica Cuántica nos muestra que el constituyente último de la realidad son fluctuaciones cuánticas, información. La realidad última de la realidad Información, una realidad asociada con la entropía y determina la evolución del cosmos. En el fondo, todo es y somos información, algo que, por el llamado principio menos uno, sabemos que es indestructible. Cuando desaparecen las cosas queda la información sobre ellas, las huellas que dejen, los restos que persistan, los recuerdos que queden de ellas y, como afirmaba Platón, las Ideas eternas que constituyen todas y cada una de las cosas que existieron, existen y pueden llegar a existir, previsiblemente como partes integrantes del conocimiento absoluto. A las ideas de Platón, Plotino, en las Eneidas, las llamó las almas de las cosas, siendo las almas de los seres racionales conscientes y la del Ser Absoluto omnisciente.

sábado, 30 de marzo de 2019

El control de precios


El control de precios

El control de precios se realiza con la buena intención de facilitar el acceso a productos, normalmente de primera necesidad, cometiendo con ello uno de los mayores errores en política económica, ya que la experiencia demuestra que siempre que se ha recurrido a fijar los precios el resultado ha sido el desabastecimiento, las colas, el estraperlo y el malestar social.
Al fijar los precios, se pierde la principal función de los precios que es dar a conocer el valor de las cosas. Los altos precios indican lo que escasea en cada instante y, por tanto, de lo que hay que producir más, y los bajos precios señalan lo que abunda y no hace falta producir tanto.


Precio








                                <     desabastecimiento       >         Cantidad 



La teoría económica nos enseña que el precio es el valor al que la cantidad que se produce de un producto iguala la cantidad que se demanda de ese producto, lo que gráficamente se representa por el punto de cruce de la curva de oferta con la de demanda.





La Intervención de los precios, al imponer a un producto un precio oficial Po, inferior al que eficaz y automáticamente fijaría el mercado, hace que la cantidad Qo ofertada a ese precio fijado al margen del mercado quede muy por debajo de la cantidad demandada Qd de ese producto, quedando una parte importante de la demanda sin satisfacer. El área comprendida entre la curva de demanda y la recta del precio oficial representa el conjunto de oportunidades que el sistema ofrece para el estraperlo y la especulación. Ya que no es solo la menor producción que un precio artificialmente bajo induce, sino que la escasez induce inflación y la inflación estimula la especulación, provocando una demanda especulativa que se añade a la natural, provocando aún mayores aumentos de precios y una espiral de inflación. Paradójicamente, el control sistemático de precios lleva a la hiperinflación.
Lo estamos viendo hoy en Venezuela, al poner el Estado precios políticos, el control de precios llega a imponer precios inferiores al coste de producción y ni los entes estatales tienen interés en producir esos productos, lo que lleva, irremisiblemente, al desabastecimiento endémico, la escasez lleva a la hiperinflación, ésta a un persistente desequilibrio de la balanza de pagos que provoca un implacablemente agotamiento de las arcas del estado y a la devaluación en cascada de la moneda. Contribuciones todas ellas que provocan una espiral de empobrecimiento de la población. Lo importante de una política económica, al margen de ideologías, es que sea buena, es decir: que cree prosperidad, bienestar y empleo para el conjunto de la sociedad.

Por Carlos del Ama, doctor en economía y autor del libro Economía con karma.