lunes, 9 de abril de 2012

La deuda española

Con una deuda de 856 mil millones (el 79,8% del PIB) y unos intereses de 29 mil millones anuales (el 2,7% del PIB) un PIB de 1.073 mil millones de euros, tenemos una carga financiera que gravita sobre el futuro económico de la nación y condiciona el éxito de las medidas que pueda tomar el Gobierno para salir de la crisis.

Habría que rebajar la deuda al 60% del PIB, como exigen los criterios de convergencia del euro, lo que supone reducir la deuda a 644 mil millones. Eso requiere amortizar deuda por 212 mil millones y hacerlo cuanto antes. El efecto inmediato de lograrlo sería la drástica reducción de los intereses a pagar, dado que, junto al principal, también se lograría una notable reducción de los tipos de interés de la deuda remanente. Dependiendo de cómo evolucionasen los tipos de interés, la amortización de esos 212 mil millones de deudas supondría un ahorro de unos 10 mil millones de intereses anuales que contribuirían a reducir el déficit público, pero, sobre todo, nos granjearía la confianza de los mercados y nos permitiría centrarnos en una política económica expansiva que nos recolocaría en el camino del crecimiento.

¿De donde sacar esos 212 mil millones de euros? Se me ocurren dos fuentes de ingresos que no supongan trabas adicionales al tan necesario crecimiento económico:

-Un reparto de beneficios del Banco Central Europeo entre los estados miembros

-Privatizar empresas públicas y vender activos públicos

*El reglamento del Banco Central Europeo le fija el objetivo de defender la estabilidad del euro pero descarta los estímulos monetarios de la actividad económica. Sin embargo, seria posible ayudar a los estados miembros mediante el reparto de dividendos. El reparto que propongo haga el BCE seria con cargo a las plusvalías obtenidas por las ventas de las 30 toneladas de las reservas de oro que vendió en 2008 y los beneficios proporcionados por sus inversiones en deuda soberana unos 220 mil millones de euros invertidos.

España participa con el 8,3 % en el capital del BCE, por lo que nos tocaría el 0,085 del reparto. Tendría que ser una cifra importante la que se distribuya para que nos fuese significativa de cara a nuestras necesidades.

*El capitulo de privatizaciones debiera considerar en primer lugar las empresas públicas, tanto estatales como las empresas públicas propiedad de las Comunidades autónomas o de los ayuntamientos, al parecer, existen en España nada menos que 2.381 empresas publicas, 613 fundaciones y 1029 consorcios públicos a los que habría que añadir todo tipo de activos: inmuebles, terrenos, obras de arte…

Los datos que siguen han sido obtenidos a través de INTERNET de diversas fuentes, en un ejercicio de copiar y pegar. “Se estima que son unas 200 las empresas dependientes del Estado, directa o indirectamente. Al indagar sobre las empresas públicas estatales encontramos, por ejemplo, las siguientes: el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), el Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI), RTVE, Paradores de Turismo, la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, Correos y Telégrafos, Loterías, Sociedad Estatal de Participaciones Industriales SEPI (propietaria de, Navantia, Agencia EFE, …)

Entre las participadas por la SEPI nos encontramos con:

AGENCIA EFE
Comunicación
ALIMENTOS Y ACEITES
Administración de cartera
CETARSA
Tabaco
CORPORACION RTVE
Comunicación
EADS, NV
Aerospacial
ENAGAS
Energía
ENRESA
Gestión de Residuos Radioactivos
ENTE RTVE
Comunicación
FUNDACIÓN LABORAL
Fundación
FUNDACIÓN SEPI
GRUPO COFIVACASA
Gestión de Participadas
GRUPO DEFEX
Defensa y seguridad
GRUPO ENSA
Bienes de Equipo
GRUPO ENUSA
Energía
GRUPO HUNOSA
Minería
GRUPO IZAR
Construcción Naval Civil
GRUPO MERCASA
Distribución alimentaria
GRUPO NAVANTIA
Construcción naval
GRUPO SEPIDES
Promoción de Inversiones y gestión inmobiliaria
GRUPO TRAGSA
Transformación agraria y medio ambiente
HIPÓDROMO DE LA ZARZUELA
Ocio
HISPASAT
Telecomunicaciones
INTERNATIONAL AIRLINES GROUP
Transporte Aereo
MAYASA
Minería
RED ELÉCTRICA CORPORACIÓN
Energía
SAECA
Finanzas
SOCIEDAD ESTATAL ESPAÑOLA P4R
Comercio Exterior
RENFE


Entre los activos de las Comunidades Autonomas y los Municipios hay que destacar las Televisones Públicas locales, las empresas de transportes urbanos y las redes de distribución de aguas.

El valor de las participadas por la Sepi cotizadas en bolsa, en función del importe de esas participaciones encontramos: Las participaciones en el grupo aeronáutico europeo EADS (5,48%), Enagás (5%), Iberia (5,16%), Ebro (8,65%), y Red Eléctrica Española (20%), cuyo valor global –lejos de los máximos de los años de bonanza- asciende a 1.714 millones de euros, a cierre de la cotización bursátil del pasado viernes. En el caso del grupo eléctrico, la valoración tomada sólo tiene en cuenta la mitad de la participación de Sepi (10%), ya que la ley obliga al Gobierno a mantener un 10% del capital de REE.

Otras cinco sociedades más (Enusa, Ensa, Defex, Cetarsa y el Hipódromo de la Zarzuela), que el grupo presidido por Enrique Martínez Robles incluye bajo el epígrafe de Empresas orientadas a mercados competitivos, en su Memoria 2009. El valor de estas compañías, tomando un PER 7 sobre su beneficio anual bruto de explotación (ebitda) –un valor medio en las transacciones corporativas en España en los últimos tres años–, y restando su deuda, superaría los 150 millones .

Sepi considera de interés público u instrumentales de promoción y desarrollo, que serían las más difíciles de vender a manos privadas, por su carácter social. Éste es el caso de la empresa de transformaciones agrarias Tragsa, Mercasa (que agrupa las participaciones en mercados de abastos nacionales), Saeca, Agencia Efe o Infoinvest, cuyo valor conjunto –discriminando entre aquellas que están en pérdidas de las que son rentables– superaría los 500 millones de euros.

Por último, la sociedad dependiente del Gobierno está presente en RTVE (45,68% del capital), participación que valora en libros en 547,1 millones de euros, e Hispasat, entre otras. En el caso del operador de satélites, líder en el mercado de habla hispana, su participación del 7,41% se habría revalorizado hasta los 100 millones, teniendo en cuenta el múltiplo al que cotizan empresas comparables como Eutelsat.

Se estima que las participaciones industriales residuales de Sepi podrían alcanzar un valor de algo más de 3.000 millones de euros. Con lo que a duras penas llegamos a reunir 5.000 millones de euros de los 200.000 mil que necesitarímos.

Por el lado del pasivo, la deuda de las empresas públicas españolas ascendió a cierre de 2011 a 55.865 millones de euros, casi 3.000 millones más que hace un año, según los últimos datos publicados hoy por el Banco de España.

Las empresas públicas andaluzas adeudaban 714 millones de euros; Baleares, 666 millones; País Vasco, 601 millones. Bajo este escalón están Aragón (477 millones; Castilla y León, con 410 millones y Castilla-La Mancha (378 millones). Asturias adeudaba 321 millones y Galicia, 232.

En virtud de los datos aportados, el 16 de marzo de 2012, por el Banco de España, la deuda global de las empresas públicas españolas, (de titularidad estatal, autonómica y local), a finales del ejercicio 2011, ascendía a 55.865 millones de euros, el 5,2% del PIB.

El Gobierno aprobó, el 16 de marzo de 2012, el plan de reestructuración y racionalización del sector público empresarial. El mismo afectará, vía liquidaciones, desinversiones, reducción de participaciones, etc., a alrededor de 80 empresas públicas estatales y 9 fundaciones.

Como ya hemos señalado, existen en España nada menos que 2.381 empresas publicas, 613 fundaciones y 1029 consorcios públicos, que acumulan una deuda cercana a los 60.000 millones de euros, el triple que hace tres años.

El ejercicio de 2012 refleja un resultado conjunto de las entidades públicas no financieras de 1.826,68 millones de euros, lo que supone un descenso del 5,1% con respecto a las estimaciones de los Presupuestos del ejercicio anterior. El volumen global de ingresos también se verá afectado. Se situará en 26.034 millones de euros, un 5% menos.

Loterías logrará el mayor beneficio entre las compañías públicas, con un resultado neto de 1.895,67 millones de euros.

El ejercicio 2012 presenciará dos hitos importantes. AENA Aeropuertos —otra de las empresas cuyo proceso de privatización acabó frustrado— y Renfe Operadora abandonarán los números rojos. El gestor aeroportuario ganará 4,5 millones de euros, frente a las pérdidas de 26,6 millones de de 2011, a pesar de la reducción del tráfico de pasajeros en los dos primeros meses del año.

Por primera vez en su historia, Renfe presentará un resultado positivo, gracias al empuje de la alta velocidad. El beneficio previsto ascenderá a 66,8 millones de euros, frente a las pérdidas estimadas de 100,43 millones de euros para el año pasado.

Adif y Correos y Telégrafos son las dos compañías que más lastrarán los resultados de las empresas públicas. La primera presentará unos números rojos de 295,42 millones de euros, mientras que la segunda registrará un resultado negativo de 165 millones. El resto de las compañías ha logrado mantenerse en beneficios.

La segunda compañía que más aportará es Puertos del Estado, con 128 millones de euros, lo que supone un descenso del 46% con respecto a la previsión de 2011.

Por su parte, El endeudamiento global estimado de las sociedades públicas empresariales no financieras —con la suma de las partidas de deuda a corto y largo plazo y excluidas las deudas de las subvenciones pendientes de imputar—ascenderá a 59.893 millones de euros este ejercicio”.

Asumiendo y resumiendo los datos anteriores, el conjunto de las sociedades públicas, proporcionan unos ingresos de 26.034 millones de euros anuales y acumulan deudas por 59.893 millones de euros.

En principio, si los datos son ciertos, podria haber margen para amortizar la deuda prevista, incluso vendiendo solo la mitad a un PER 7, el problema va a ser el precio de venta. Vender activos rentables para amortizar deuda que nos financia al 5%, supone que habría que vender esos activos a un PER de 20, algo impensable cuando en bolsa nos encontramos muchos valores con el PER inferior al 7 y casi ninguno con uno superior al 15. Posiblemente estaría justificada la venta de alguna empresa a PER inferior al teórico deseable, si con eso se consigue contribuir a relajar los tipos de interés aplicados a la deuda pendiente y el ahorro en intereses totales compensa la rebaja en el precio de venta.

Lo que si va a resultar rentable es deshacernos de empresas cuyas pérdidas no hacen más que incrementar nuestra deuda. Habría que analizar si el servicio que prestan esas empresas justifica el coste que acarrea mantenerlas activas, un análisis caso a caso sacará a la luz una lista de empresas claramente prescindibles con la que frenar el incremento de esos 59.893 millones de euros de deudas.

Otra consideración a la hora de privatizar empresas públicas es considerar si la necesidad pública del servicio prestado aconseja no perder el control público, en cuyo caso, no debiera privatizarse más del 49% del capital.

Queda abierta la puerta a identificar otros activos públicos que pudiesen ser vendidos, preferentemente inmuebles, una desamortización laica que nos aporte la tan necesaria liquidez que nos permita amortizar buena parte de la deuda. Que sean inmuebles tiene la ventaja de que si los compran extranjeros, no saldrían del país, cosa que no se puede garantizar si lo que vendemos son obras de arte.

martes, 3 de abril de 2012

Presupuestos restrictivos

Las críticas que se oyen a los presupuestos para este año de 2012 me recuerdan las que hacían los miembros de una familia a los gastos familiares, tras morir el padre. El hijo mayor, por acuerdo mayoritario de los miembros de la familia, se habia hecho cargo de la gestión del patrimonio familiar. Al revisar las cuentas, descubrió que la familia estaba no solo arruinada sino profundamente endeudada. Inmediatamente trazó un plan de saneamiento económico que permitiese a toda la familia salir adelante y reunió a todos sus miembros para informarles de la situación real. Nadie se lo podía creer y algunos alzaron la voz protestando, sobre todo entre las cuñadas, alegando que tenía que haber algún error en las cuentas.

El plan de recortes se trazó con diligencia y sobre sanos principios económicos y afectó a todos, empezando por el propio hermano mayor para dar ejemplo. La hermana, que quería comprarse un vestido nuevo y unos zapatos de lujo, tuvo que conformarse con unos zapatos sólidos y duraderos que no colmaban sus deseos pero cubrían sus necesidades. El hermano pequeño que quería un coche nuevo se tuvo que conformar con un bonobús. Los hemanos casados, que aunque tenía sus propios ingresos, estaban acostrumbrados a recurrir a papa para financiar gran parte de los gastos, mucho de ellos suntuarios, reclamaban que sus asignaciones no se tocasen...

Podríamos seguir con una larga lista de peticiones suntuosas y suministros adaptados a la nueva situación, pero el caso es que los miembros de la familia murmuraban y recordaban lo bien que habían vivido antes de caer enfermo el padre, culpándole al diligente y sensato hermano mayor de la austeridad con la que tenían que vivir los que se habían acostumbrado al derroche de los años anteriores.

Esa es la situación, el Estado está, no solo lleno de deudas que habrá que pagar, sino en un proceso de creciente endeudamiento. Hay que asumir la nueva situación y hacer recortes, pero debemos ser conscientes de que los actuales presupuestos son solo un intento de reducir el incremento de la deuda. Reducir el déficit no es reducir la deuda, que sigue creciendo, sino intentar que crezca más despacio. Ya nos avisan que estará en torno al 80% del PIB a final de año, es mera cuestión de calculadora.

Es urgente que a la austeridad necesaria para reducir el déficit añadamos un esfuerzo adicional para amortizar deuda, para lo cual, careciendo de superávit, no veo más solución que vender activos públicos y hacer liquidez.

sábado, 17 de marzo de 2012

Europe in a globalized world. Economic politics

After the fall of the Berlin Wall, no one can doubt the superiority of the market economy as the best alternative known today to produce and distribute economic goods. However, the free market does not resolve the problem of those who have nothing to contribute to the market. The sociologists complain that their science does not have the possibility of carrying out experiments, and must limit itself to observing the social reality. Nevertheless, the largest of the scientific experiments made during the history o humanity have been sociological. We have divided the world into two, establishing in a continent, North America (United States-Canada), the free market system, while in the other, (China-Russia), there were planned economies, with a socialist island in America, Cuba, and another free trade island in Asia: Formosa, which serve as examples of contrast. The European continent was also divided into two with the same purpose and some countries were divided into two: Germany, Vietnam, Yemen and Korea; and even the City of Berlin were divided into two. Austria was allowed to choose, and a number of countries in the third world, such as Chile, Guatemala, Cambodia, etc. alternated the two systems. For half a century, the consequences have been awaited and, after two generations of guinea pigs, there is not the slightest doubt that the theoreticians of the School of Vienna were right when they assured that a planned economy could not function efficiently. As the Austrians were the only Europeans who could choose between the two systems, they seriously considered the two alternatives and found that:

• It is impossible for a central planner to have and process all the information required to efficiently direct the economy of a country.
• Planning requires renouncing personal freedom.
• Planning de-motivates initiative and lowers productivity.
• With economic centralisation, the very important information that prices provide on what the market needs and on what is being produced in excess is lost.
• There are no incentives to innovation.
• The lack of discrimination of the demand through prices lead to queues.

The first vertical casting steelworks which produced high resistance light steel was established in Sweden with a Russian patent, since the Russian planners fixed production quotas by tonnage and no Russian steelworks wanted to produce steel which weighed less.

The impossibility of knowing the wishes of everyone on one point makes the option of a single central planner unfeasible, as was demonstrated in practice with the soviet experience, bureaucracy and inefficiency expand as demonstrated by the School of Vienna (von Mieses, Hayek, Kirzner...). Moreover, the concentration of economic power propitiates the development of situations of domination and corruption. Planning is a valid option in small communities with a strong sense of solidarity, such as families and religious communities although, even in these cases, there are two distorted extremes of the central planning system: when the planner sacrifices his needs in favour of the rest, “the mother” or the inverted centre-periphery system of Lasuen, and when the planner sacrifices the members in favour of his interests, “il padre padrone” or the imperial type structure.

Accepting the superiority of the free market, we find four problems which the free market does not resolve by itself:

What happens to those who do not have access to the market? The underprivileged due to incapacities or those incapable of being incorporated into the production systems: the sick, the old, the invalids, the incompetent, and the useless.

How should we act when some groups, seeking Nash balances for the benefit of the group at the cost of the majority have recourse to alliances and implement cartels and monopolies in order to control a determined market?

What is to be done when capital is withdrawn massively from a country, leaving unexploited resources and a high number of unemployed workers?

How to prevent the desire for profit from impairing security?


The European Union must endeavour to find solutions to these problems, by assuming a social policy which seeks, in the first place, to properly train and employ all the underprivileged people and cover the legitimate needs of everyone, preventing fraud and the abuse of the system. The fact that other countries do not take the underprivileged into account must not be used as an argument for not doing what is right, even though this involves the loss of some competitiveness in the international market, which will have to be offset by being more competitive, innovative and entrepreneurial. The European Union must defend the welfare state within the free market. Aid for unemployment must be oriented towards the attempt to find new employment, not becoming permanently unemployed. The right to work must not be confused with the right to unemployment. The prevention of the second problem will have to be achieved by applying anti-trust laws and prosecuting the manipulation of prices and the distortion of competition.

If there is a lack of capital, the state must facilitate the creation of cooperatives which provide dynamism for the local resources and generate self-employment, capitalising labour within a competitive market system.

It must also be taken into account that, in all economic activity, security must take priority over profit, by ensuring systems which control the quality and guarantee the security of the products, especially as regards food and pharmaceuticals, as well as the security of the workers and the neighbourhood in the construction and manufacturing processes which involve dangerous or contaminating processes.

The European Union cannot neglect technological innovation. Maintaining the same technological level for a long time will reduce the opportunities of innovation while marginal profits are depleted due to the decreasing marginal yield, apart from the possible technical obsolescence as compared with the competitors and the effects of the saturation of the market which might occur. A society which did not improve its technological level would stagnate in its development with the consequent deterioration of its competitive position and the physical degradation of the productive infrastructures. While a stable technology system has decreasing marginal growth, in an environment with permanent innovation growth becomes continual development. The type of innovations developed and their quality depend on the level and quantity of the resources dedicated to research. The research budget and the technological and industrial application of the results are important for success in the long term. Collaboration between companies, research centres and education centres should be given priority. The number of innovations depends on the quality and the number of persons engaged in research. A policy must be achieved which retains a country’s own researchers and attracts foreign researchers. In order to maintain development when the population decreases, the percentage of researchers over the total population must increase. This means training them, attracting them from abroad and keeping them. In general, it would be advisable to have a clear selective policy on immigration and comply with this policy.

Profit is the reward for innovation. There will be no innovation without profits. Both chance and risk are involved in each innovative act. An innovative culture must develop a level of tolerance to risk and a certain propensity to change. There are two types of innovation: those within a determined technological level and those which provoke a leap to another level. Each technological level requires a type of leadership and each new level produces new leaders (Sloan, Pakard, Ted Turner, etc.). The development of leaders should be another clear objective. All innovation benefits customers and suppliers. Research plans should be integrated vertically throughout the industrial processes, from raw materials to the distribution of the finished products and their subsequent maintenance.

Training is accumulative. Its effect depends on the time invested and the quality of the teaching. The quality of education is a factor in international competitiveness. Europe should be at the centre of education and world research and, in Europe, Spain should make an effort to profit from its climate by attracting researchers and students, even giving priority to this over its attractiveness to tourists. Spain, which is the Florida of Europe, should endeavour to become the California of Europe.

One chapter to resolve in sustained development is preventing planned obsolescence. Products should be designed and manufactured to last and not to break down. Obsolescence should be technological, that is to say, because there are newer better products, but not due to planned deterioration . The Singer company discovered that its sales were falling because the new generation was inheriting the sewing machines of the grandmothers, and invented planned obsolescence so that a sewing machine would not last more than 30 years. Car manufacturers reduced this figure to 10 years and the manufacturers of electrical appliances to 6 years.The best recycling is that things last. The design of the products should take maintenance into account so as to facilitate this.

Another aspect of the economy would be the recognition of trade union freedom. In this regard, it would be recommendable to ensure not only the freedom of association, but also the independence of the trade unions. We know of three models of trade unions: the British, the continental and the American. The British Trade Unions were created free, but, in order to gain political force, they created their own party: the Labour Party. The continental Trade Unions were created by political parties in order to gain control over the workers. The American Trade Union started as free unions, but were infiltrated and controlled by the Mafia. Consequently, we find that there are Trade Union actions for political reasons or due to Mafia pressure which clearly damage the interests of the workers and the national economies.

Trade Union independence should be one of the principles of the economy of the European Union. In the new European context, the Trade Union platform must be a forum for agreement and dialogue in search of the common good and not a means of political intervention or of exploitation of labour by the Mafia under the disguise of labourism. Two areas in which the economic policy of the European Union should develop a common policy are energy and water. The agricultural policy will depend on what comes out of international agreements as in Doha. Solidarity with less developed countries is necessary, but the world must also understand that Europe was hungry for centuries and, besides ensuring peace, the EU wants to ensure its pantry.

viernes, 16 de marzo de 2012

Análisis crítico de las medidas del Gobierno

Si revisamos las medidas tomadas por el Gobierno para combatir a la crisis vemos que, por lo general, siguen la pauta propuesta en las "Consideraciones sobre medidas a tomar por el nuevo gobierno" publicadas el 21/11/2011 en http://bit.ly/z5h9HV y leer lo que alli se dice ayudará a comprender el porqué del juicio positivo global y las críticas puntuales que aquí se hacen

Personalmente, creo que, en su conjunto, las medidas del Gobierno son acertadas, pero lamento que haya sido necesaria la subida del IRPF para cumplir con el requisito de reducir el déficit público.

No hay duda de que, para salvaguardar los intereses del euro y alinearnos con los esfuerzos del ajuste fiscal de nuestros socios comunitarios, hay que reducir el déficit público urgentemente y cumplir con los objetivos impuestos por Bruselas.
Para reducir el déficit hay que recaudar más y gastar menos, pero no debemos olvidar que lo importante para recaudar más es el crecimiento económico, no la subida de tipos impositivos.

Tras los recortes del gasto, habría que seguir recortando el déficit recurriendo prioritariamente a reducir los intereses de la deuda. Recordemos el círculo vicioso de la deuda: El déficit incrementa la deuda, la mayor deuda supone pagar más intereses y el aumento de intereses hace subir el déficit. Hay que invertir cuanto antes el proceso reduciendo drásticamente la deuda para pagar menos intereses a fin de reducir el déficit.

Por tanto, un objetivo prioritario debe ser el de amortizar deuda. Al amortizar deuda además de reducir los intereses a pagar por reducción del principal, se reduce el diferencial con Alemania, es decir, los tipos de interés, lo que hace que los intereses sean aun menores.

En nuestra situación, veo dos vías para amortizar deuda: Conseguir liquidez por medio de privatizaciones y ventas de activos públicos y lograr que el Banco Central Europeo reparta beneficios a los Estados Miembros de las plusvalías obtenidas con la venta de parte de sus depósitos de oro.

Subir los tipos del IRPF debe quedar como medida residual a falta de otros medios para alcanzar los objetivos de déficit y una medida muy acertada ha sido la de corregir del 4,4% al 5,8% el objetivo de 2012 sin renunciar al objetivo comunitario del 3% para 2013.

Subir el IRPF reduce la liquidez en manos del público, lo que contrae la demanda y eso reduce la actividad económica, recortando lo recaudado por IVA y creando mas paro, lo que hace que aumenten los subsidios por desempleo. Además, por la curva de Laffer, se reduce la base impositiva y se pudría reducir la recaudación.

Adicionalmente, subir los tipos del IRPF posiciona a más familias con rentas marginales en la imposibilidad de hacer frente a sus hipotecas.

Afortunadamente, el gobierno reitera que no es su propósito subir el IVA y espero que lo cumplan, pues una subida del IVA encarece la oferta, poniendo un nuevo freno a la actividad económica.

En resumen, esperemos que las buenas medidas adoptadas den pronto resultado y que el Gobierno amortice deuda privatizando activos y negocie con el BCE un reparto de beneficios para reducir más deuda. Sin descuidar la batalla contra el déficit, urge tomar medidas de estímulo que proporcionen empleo y se puedan reducir los tipos impositivos cuanto antes.

Las restricciones que el déficit impone a medidas de estímulo de la demanda, hace más necesarias las medidas por el lado de la oferta que hagan más competitivas a las empresas españolas, como la reforma laboral, las acciones por mantener bajos los tipos de interes, reformas administrativas que faciliten la creación y gestión de las empresas y una pendiente reforma energética que permita reducir el coste de la energía lo cual, en mi opinión, pasa por levantar la moratoria nuclear. En este capítulo convenía reducir los impuestos empresariales en cuanto el déficit fiscal lo permita.

Además de las medidas económicas, toda medida que implique una simplificación administrativa, medidas para un buen gobierno y aumento de la transparencia, como las que se están tomando, repercutirán en una mejor gestión pública con indudables efectos económicos que han de ser muy positivos.

domingo, 11 de marzo de 2012

Europa y la globalización V Reflexión sobre las políticas económicas para la UE

Tras la caída del Muro de Berlín, a nadie le puede quedar duda de la superioridad de la economía de mercado como la mejor alternativa hoy conocida para producir y distribuir bienes económicos. No obstante, el libre mercado no resuelve el problema de quienes no tienen nada que aportar al mercado. Los sociólogos se quejan de que su ciencia padece la imposibilidad de poder realizar experimentos científicos, debiendo conformarse con observar la realidad social sin experimentar, pues alterarían esa realidad. Sin embargo, el mayor de los experimentos científicos realizados en lo que la humanidad tiene de historia ha sido sociológico. Hemos dividido el mundo en dos, estableciendo en todo un continente, América del Norte (EE.UU.-Canadá), el sistema de libre mercado mientras que en otro, China-Rusia, se implantaba la economía planificada, con una isla socialista en América: Cuba, y otra isla de libre comercio en Asia: Formosa, que sirvieron de muestras de contraste. El continente europeo se dividió, a su vez, en dos, con el mismo propósito y en dos se dividieron algunos países: Alemania, Vietnán, Yemen y Corea; llegándose incluso a dividir en dos la ciudad de Berlín. A Austria se la dejó elegir, y en una serie de países del tercer mundo, como en Chile, Guatemala, Camboya.... se fueron alternando los dos sistemas. Durante medio siglo se ha esperado a ver las consecuencias y, tras esas dos generaciones de conejillos de indias, no ha quedado la más mínima duda de que los teóricos de la Escuela de Viena tenían razón al asegurar que no es posible que una economía planificada funcione eficazmente. Al ser los austriacos los únicos europeos que pudieron elegir entre los dos sistemas, se pusieron seriamente a considerar ambas alternativas, encontrando que:

• Es imposible que el planificador central tenga y pueda procesar toda la información necesaria para dirigir con eficacia la economía de un país.
• La planificación exige renunciar a la libertad personal.
• La planificación desmotiva la iniciativa y baja la productividad.
• Con la centralización económica, se pierde la importantísima información que los precios proporcionan sobre lo que hace falta en el mercado y lo que se está produciendo en exceso
• Además, se desincentiva la innovación.
• La falta de discriminación de la demanda por precios hace que se produzcan colas.

La imposibilidad de conocer los deseos de todos en un solo punto, hace inviable la opción de un planificador central único, como se demostró en la práctica con la experiencia soviética, se disparan la burocracia y la ineficiencia, tal y como lo demostró la Escuela de Viena (von Mieses, Hayek, Kirzner,...). Además, la concentración de poder económico propicia el desarrollo de situaciones de dominio y fomenta la corrupción. La primer acería de colada vertical que producía acero ligero de alta resistencia, se estableció en Suecia con patente rusa, dado que, al fijar los planificadores rusos cuotas de producción por toneladas, ninguna acería rusa quiso producir acero que pesase poco La planificación es una opción válida en comunidades pequeñas y altamente solidarias, como las familias y las comunidades religiosas, si bien, incluso en esos casos, hay dos extremos distorsionados del sistema de planificación central: cuando el planificador sacrifica sus necesidades a favor de los demás, “la madraza” o sistema centro-periferia invertido de Lasuen, y cuando el planificador sacrifica a los miembros en favor de sus intereses, “il padre padrone” o estructura de corte imperial.

Aceptando la superioridad del libre mercado, encontramos cuatro problemas que el libre mercado no resuelve por sí mismo:

¿Qué pasa con aquellos que no tienen acceso al mercado? Los marginados por incapacitados o incapaces para incorporarse a los sistemas de producción: los enfermos, los viejos, los inválidos, los incompetentes y los inútiles.

¿Cómo se actúa cuando algunos grupos, buscando obtener equilibrios Nash para el beneficio del grupo a costa de la mayoría, recurren a concertar alianzas e implantar carteles y monopolios para controlar un determinado mercado?

¿Qué se hace cuando el capital se retrae masivamente de un pais, dejando recursos sin explotar y altas cifras de mano de obra desempleada?

¿Cómo impedir que el afán de beneficio merme la seguridad de los productos o genere actividades ilícitas o corruptas?


La Unión Europea deberá esforzarse por dar solución a esos problemas, asumiendo una política social que busque, en primer lugar, la adecuada formación e inserción laboral de todas las personas marginadas y la cobertura de las necesidades legítimas de todos, evitando el fraude y al abuso del sistema. El hecho de que otros países no tengan en consideración a los marginados no debe ser argumento para no hacer lo que proceda hacer, aunque ello lleve consigo la pérdida de algún punto de competitividad en el mercado internacional, punto que habrá que compensar siendo más competitivos, innovadores y emprendedores. La Unión Europea debe defender el estado del bienestar dentro del libre mercado. La ayuda por desempleo debe estar orientada a encontrar un nuevo empleo sobreviviendo en el intento, no a instalarse en el paro. El derecho al trabajo no debe confundirse con un derecho al paro. La prevención del segundo problema habrá de lograrse aplicando leyes antimonopolio y persiguiendo la manipulación de los precios y la distorsión de la competencia.

A falta de capital, el estado debe facilitar la creación de cooperativas que dinamicen los recursos locales y generen autoempleo, capitalizando la mano de obra dentro de un sistema de mercado competitivo.

Habrá, también, de tenerse en cuenta que en toda actividad económica, la seguridad debe primar sobre el beneficio, asegurando sistemas que controlen la calidad y garanticen la seguridad de los productos, sobre todo en alimentación y farmacia, así como la seguridad de los operarios y del vecindario en los procesos de construcción y fabricación que presenten aspectos peligrosos o contaminantes. Y habrá que legislar contra las prácticas delictivas, especialmente en las actividades financieras, y perseguir el delito y la corrupción.

La Unión Europea no puede descuidar la innovación tecnológica. Mantener un mismo nivel tecnológico durante mucho tiempo irá reduciendo las oportunidades de innovación, al tiempo que se merman los beneficios marginales por motivo de los rendimientos marginales decrecientes, aparte de la posible obsolescencia técnica frente a los competidores y los efectos de saturación del mercado que se puedan producir. Una sociedad que no saltara de nivel tecnológico terminaría por estancarse en su desarrollo con el consiguiente deterioro de su posición competitiva y la degradación física de las infraestructuras productivas. Mientras que un sistema de tecnología estable presenta crecimientos marginales decrecientes, en un entorno de innovación permanente el crecimiento se transforma en desarrollo continuo. El tipo de innovaciones desarrolladas y su calidad dependen del nivel y cuantía de los recursos dedicados a la investigación. El presupuesto dedicado a la investigación y a la aplicación tecnológica e industrial de los resultados es importante para el éxito a largo plazo. La colaboración entre empresas, centros de investigación y centros de enseñanza debiera ser prioritaria. El número de innovaciones depende de la calidad y número de personas dedicadas a la investigación. Habría que lograr una política que retenga los investigadores propios y capte investigadores extranjeros. Para mantener el desarrollo cuando la tasa de población decrece, es necesario aumentar el porcentaje de investigadores sobre la población total. Ello requiere formarlos, captarlos del exterior y retenerlos. En general, convendría tener una clara política selectiva de inmigración y cumplirla.

El beneficio debe ser la retribución a la innovación. No se producirá ninguna innovación si no va acompañada de beneficios.Tanto el azar como el riesgo son integrantes de cada acto innovador. Una cultura innovadora debe desarrollar un nivel de tolerancia por el riesgo y una determinada propensión al cambio. Hay dos tipos de innovaciones: las que se mantienen dentro de un determinado nivel tecnológico y las que provocan un salto a un nuevo nivel. Cada nivel tecnológico requiere un tipo de liderazgo y con cada nivel surgen nuevos líderes (Sloan, Pakard, Rudolf R. Hess, Ted Turner,...). El desarrollo de líderes debiera ser otro objetivo claro. Toda innovación redunda en beneficio de clientes y proveedores. Los planes de investigación debieran de ser conjuntos integrados verticalmente a lo largo de los procesos industriales, desde la materia prima a la distribución de los productos terminados y su posterior mantenimiento.

La formación es acumulativa. Su efecto depende del tiempo invertido y de la calidad de la enseñanza impartida. La calidad de la enseñanza es un factor de competitividad internacional. Europa debiera constituirse en el centro de educación e investigación mundial y dentro de Europa, España debiera hacer un esfuerzo por rentabilizar su clima atrayendo investigadores y estudiantes, incluso con prioridad sobre la atracción turística. España, que ya es la Florida de Europa, debiera esforzarse por convertirse en su California.

Un capítulo por resolver por el camino del desarrollo sostenido es el evitar la obsolescencia planificada. Los productos debieran diseñarse y fabricarse para que duren y no para que se estropeen. La obsolescencia debiera de ser tecnológica, porque surgen productos mejores, pero no por deterioro planificado. Fue la empresa Singer la que, al descubrir que sus ventas bajaban porque la nueva generación estaba heredando las máquinas de coser de sus abuelas, quien inventó la obsolescencia planificada, haciendo que una máquina de coser no durase más de 30 años. Los fabricantes de automóviles redujeron esa cifra a 10 años y los de electrodomésticos a 6 años.El mejor reciclado es que las cosas duren. El diseño de los productos debiera tener en cuenta su mantenimiento a fin de facilitarlo.

Otro aspecto de la economía sería el reconocimiento de la libertad sindical. En este tema, sería conveniente asegurar no sólo la libertad de asociación, sino la independencia de los sindicatos. Conocemos tres modelos de sindicatos: los británicos, los continentales y los americanos. Los sindicatos ingleses se crearon libres, pero, para ganar fuerza política, crearon ellos su propio partido: el partido laborista. Los sindicatos continentales, al contrario, fueron creados por partidos políticos para ganar éstos control sobre las masas obreras. Los sindicatos americanos surgieron independientes, pero fueron infiltrados y controlados por la mafia. Como consecuencia, encontramos acciones sindicales motivadas por razones políticas o presiones mafiosas que constituyen un claro perjuicio para los intereses de los trabajadores y para las economías nacionales.

La independencia sindical debiera ser uno de los principios de la política economica de la Unión Europea. En el nuevo contexto europeo, la plataforma sindical debe ser un foro de concertación y diálogo en busca del bien común y no un medio de intervensionismo político o de explotación mafiosa de la mano de obra bajo una falsa cobertura de laborismo. Dos áreas en las que la política económica de la Unión Europea debiera desarrollar una política común son la energética y la hidráulica. La política agraria dependerá de lo que surja de acuerdo como los de Doha. Hay que ser solidarios con los países menos desarrollados, pero el mundo debe también comprender que en Europa se ha pasado hambre durante siglos y, además de asegurar la paz, la UE quiere asegurar su despensa.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Sobre el lenguaje sexista

La polémica desatada por el informe de la RAE sobre “Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer” tiene su origen en la actitud nominalista mágica de algunos políticos de tercera, que pretenden alterar la realidad mediante la alteración del lenguaje y hacer realidad sus deseos con pronunciar un conjuro. La base de partida de la polémica es la ignorancia del lenguaje y el desconocimiento de que una cosa es el género gramatical y otra el sexo de los animales, pero la realidad es que tenemos escarabajos hembra y hormigas macho. En la naturaleza tenemos dos sexos: masculino y femenino; unos animales son masculinos, otros femeninos y hay hermafroditas son las dos cosas a la vez. En la gramática castellana tenemos tres géneros: masculino, femenino y neutro con palabras genéricas que denominan a todos los individuos de una clase con independencia de su género. El pretender renunciar a los genéricos supone una mutilación del lenguaje que le merma concisión y eficacia.

Además están los participios activos que terminan en nte, por lo que quien preside es presidente y quien canta es cantante, la cantante si es mujer y el cantante si es hombre. Tan erroneo es decir cantanta como presidenta.

El sexo de un individuo se identifica por el género de la palabra que lo designa, aunque el género de una palabra puede identificarse por su terminación, en el caso de los genéricos, la asignación de género se hace por el artículo con independencia de la terminación. Así, no se dice ni juezo ni jueza, ambos son incorrectos, sino el juez y la juez, por la misma razón que se dice el violinista y la violinista o el artista y la artista.

La pretensión de que los genéricos con terminación de formato masculino hay que desdoblarlos en dos términos, uno con formato masculino y otro con formato femenino es quedarse sin genérico. Y ¿qué se hace de los genéricos con formato femenino? ¿Habrá que decir futbolisto, taxisto, flautisto y violonchelisto?

martes, 6 de marzo de 2012

Europa y la Globalización IV La Misión de Europa

¿Para qué una Unión Europea?

Según los tratado, los objetivos de la Unión son:

1.- La finalidad de la Unión es promover la paz, sus valores y el bienestar de sus pueblos.
2.- La Unión ofrecerá a sus ciudadanos un espacio de libertad, seguridad y justicia sin fronteras interiores.
3.- La Unión obrará en pro de una Europa caracterizada por el desarrollo sostenible basado en un crecimiento económico equilibrado.
4.- En sus relaciones con el resto del mundo, la Unión afirmará y promoverá sus valores e intereses. Contribuirá a la paz, la seguridad, el desarrollo sostenible del planeta, la solidaridad y el respeto mutuo de los pueblos.
Artículo 3 de la propuesta de constitución por la convención

Un proyecto común
Europa es la solución, decía Ortega. Se refería a su análisis de España como problema, pero Europa es respuesta para cada estado miembro al afrontar su futuro en un mundo globalizado. Europa es la respuesta a la pregunta que los europeos se hacen sobre sí mismos, es la interpretación de lo que colectivamente son, la determinación de su propia identidad colectiva en un mundo globalizado, respuesta que se presenta como un proyecto común en el mundo y ante el mundo.

Toda pregunta por "el qué" de algo se puede disolver en una pregunta por "el para qué" de ese algo. Ya hemos visto que el primer “para qué” de la Unión es la paz, pero la Unión también tiene otros fines, que contribuyen a perfilar su misión. La misión de Europa tiene dos vertientes, una interior y otra exterior. El “para qué” de un ente es su forma de ser como “ser para”. El “ser para” es una forma de “ser útil”. Es la forma disponible y funcional de ser. Pero el ser de Europa es un modo de ser colectivo de quienes “propiamente son”: los europeos, pues ya hemos visto que Europa es un ser simbólico y social. El “en sí” de Europa está en sus ciudadanos, es un “en ellos”. El “ser para” de Europa es la forma colectiva de ser de los seres que la integran, un “para que sean lo que quieren ser quienes realmente son”. Europa somos los europeos, en tanto es nuestra forma de convivir en un mundo globalizado mediante un afán colectivo que se concreta en una misión común. La identidad de un colectivo humano está determinada por los objetivos comunes de sus miembros.

Misión de la Unión Europea
... no somos un estado ni una nación ni un imperio, sino todo un mundo, consistente en muchas naciones, de muchos estados y toda suerte de comunidades bajo una misma bandera. General Smuts,
Discurso al Parlamento tras la Imperial Conference de 1917

Si lo que se es, la identidad existencial, la única identidad a la que pueden aspirar los colectivos como Europa, se determina por lo que se va haciendo, definir lo que se quiere ser es trazar un conjunto coherente de propósitos de acción: se trata de definir una misión. La unidad de los grupos humanos, con independencia del talante y naturaleza de cada grupo, podría estar potenciado por un origen común, pero el único fundamento que hace que un grupo sea viable en el futuro lo constituye un proyecto común. No en balde, como enseña Julián Marías, el hombre es futurizo . Es por ello que pueblos hermanos se quiebran en ausencia de un proyecto común (no hay más que echar un vistazo al mapa sudamericano tras desaparecer Bolívar y San Martín); a la par que pueblos dispares fundan imperios, ahí tenemos a los EE.UU. y al imperio otomano.

Definir a la Unión Europea es determinar su misión, la cual debiera estar especificada en su constitución. La misión de todo colectivo tiene dos facetas: una interna y otra externa, debiendo ser ambas coherentes y complementarias. La misión interior, tal y como se definía en los tratados y recoge la constitución, es lograr una unión, cada vez más estrecha, entre los europeos, en un ámbito de libertad, seguridad y justicia para constituir un futuro común. Potenciando la acción comunicativa, añadimos, y asegurando la paz y la prosperidad en el continente. La misión exterior debiera ser el contribuir a la paz mundial mediante su aportación y ejemplo para institucionalizar la acción comunicativa en las relaciones internacionales. Europa debiera colaborar y estimular la creación de otras uniones de países, a imagen y semejanza de la UE.

Corresponde a la Unión Europea exportar su modelo a otras regiones del globo, de manera que se constituyan diversas uniones regionales en todos los continentes, creando una red de bloques semejantes, capaces de lograr una serie de instituciones afines que permitan trabajar en conjunto en aras de una ordenación mundial, entre iguales, sin violencia, mediante un proceso negociador continuo y un diálogo institucionalizado, que asegurase la progresiva extensión de la comunidad comunicativa en el mundo.

Europa ofrece un modelo de unión que podría ser imitado en la búsqueda de una coexistencia global.

El reto de la Unión Europea es ser capaz de alcanzar la unidad en la diversidad, manteniendo esa diversidad y fortificando la unidad. Para desarrollar la reflexión de ese tema podríamos continuar la línea de pensamiento renacentista sobre el “cuerpo místico” o, mejor, acudir a la Teología Trinitaria, profundizando en el “pluribus in unum”. Quizás las naciones europeas no sean sino hipóstasis diversas de una naturaleza común llamada Europa. Dejemos a los teólogos la posibilidad de analizar las implicaciones que esta idea pudiera tener para la concepción de la Unión Europea. Sin embargo, un punto está claro, la línea del pensamiento trinitario sobre la unión en la diversidad, lleva a la conclusión de que, como ya lo fuera en la unión entre los romanos y los sabinos, la clave de toda unión profunda y fecunda es el amor mutuo.

El objetivo es crear los cauces para la universalización del ideal encarnado por la Unión Europea, sin caer en la tentación del expansionismo ilimitado, evitando el peligroso juego de los equilibrios de poder entre bloques y evitando el riesgo de sufrir choques Huntingtonianos , tanto ideológicos y culturales como económicos o bélicos. Evitar las relaciones de dominio, que inevitablemente conducen a la confrontación, promoviendo acciones comunicativas entre bloques que lleven, por medio del diálogo sincero y constructivo, a acuerdos de cooperación. Europa debiera dedicar recursos para ayudar con asesoramiento, experiencia, tecnología y fondos a la implantación e institucionalización de otras uniones regionales a imagen de ella.