miércoles, 25 de mayo de 2016

Errores y horrores de la política urbanística madrileña


      

Madrid, al oeste del Pecos

Cómo públicamente han declarado, las autoridades que regentan la política urbanística madrileña tienen como principio de actuación y objetivo eliminar la polaridad norte-sur del urbanismo de la capital. Esa polaridad no es fruto de la arbitrariedad o del capricho, sino que viene impuesta por el anticiclón de las Azores, que hace que los vientos dominantes de Madrid sean del noroeste, lo que obliga a que las industrias contaminantes se instalen en el sureste y las actividades limpias, como son las tareas gubernamentales, la actividad universitaria, las oficinas, los servicios sanitarios y las zonas residenciales se sitúen, preferentemente, en el noreste. Razón por la que universidades, hospitales, ministerios, grandes edificios de oficinas y residencias se ubiquen en donde están, en su sitio. Mientras que la actividad fabril se sitúa en el sureste. Como consecuencia, los obreros manufactureros tienden a vivir cerca de sus lugares de trabajo, es decir, junto a las fábricas, en ese sureste que les da trabajo. La polaridad norte-sur (más bien noroeste-sureste) no se trata de una discriminación social. El Marqués de Lozoya, pudiendo elegir, desarrolló el asentamiento obrero del barrio de Tetuán en el noroeste, entre el arrabal de Cuatro Caminos, al norte del Ensanche y Chamartín de la Rosa, porque eran emigrantes rurales ajenos a la actividad fabril. La idea del marqués era facilitar la adaptación a la vida urbana de quienes llegaban del campo, haciendo que dispusiesen de una vivienda en la capital pero sin tener que renunciar a todas las características de la vida campestre a las que estaban acostumbrados, de ahí el que cada casa de Tetuán contase con un corral en el que poder criar animales o plantar un huerto. Sus actividades laborales urbanas que sustituían a las agrícolas y ganaderas del pueblo, al no haber fábricas en la zona, se desarrollaron en los servicios y el comercio, fundamentalmente ambulante. La integración social se logró gracias a la labor del colegio de los Salesianos en Estrecho y el de los Hermanos de la Salle en el actual mercado de Maravillas, junto a Cuatro Caminos. La integración social es cuestión de educación, no tanto de ubicación. De forma que los hijos de los primeros emigrantes se prepararon para poder trabajar en la banca, la administración pública, el comercio y las empresas de servicios, que abundaban en el norte. Pero también es importante la convivencia, en este sentido, un proyecto como el Metropólitan, que integra vivienda libre y protegida, potenciaría la integración.

La paralización y mutilación que, en base al principio de penalizar el norte y a otros objetivos que se me escapan, se están aplicando al desarrollo de proyectos como la Operación Chamartín, Residencial Metropólitan, Padre Damián 52 o Raimundo Fernández Villaverde contrastan con proyectos como el de los Hudson Yards que en este momento está desarrollando la ciudad de Nueva York sobre el soterramiento de una antigua cochera y estación ferroviaria. Mientras otras ciudades aprovechan las recomendaciones derivadas para el urbanismo de las conclusiones de Kyoto, fomentando la construcción en altura para disminuir los desplazamientos horizontales y dejar terreno disponible para parques y jardines, aquí se aspira a recortar alturas como un logro. Mientras otras ciudades suscitan y acogen grandes inversiones inmobiliarias que potencien el desarrollo y regeneración de su núcleo urbano y generen trabajo local  masivo durante la construcción y estable tras la ocupación, aquí se espanta a los inversores y fomenta el desempleo. Para potenciar el sur, lo que habría que conseguir son inversiones que se interesen por proyectos atractivos también en el sur, no sabotear los que hay para el norte.

Adicionalmente, es lamentable, vergonzoso, penoso y posiblemente punible la ignorancia legal y el desprecio a la legalidad y al estado de derecho, del que hacen gala quienes debieran velar por la justicia y garantizar el cumplimiento de la ley; desconocimiento incompatible con el cargo que ejercen. Se están tomando decisiones que están violando flagrantemente los principios de buena fe y de confianza legítima. La autoridad pública no puede adoptar medidas que resulten contrarias a la esperanza inducida por la razonable estabilidad en las decisiones tomadas anteriormente, vulnerando la inderogabilidad de acuerdos en firme asumidos por la Administración Pública.

Regida por la arbitrariedad y el capricho, Madrid se va escorando al margen de la ley. Como en esas películas al oeste del río Pecos en las que un grupo de individuos de fácil calificación con poco honorables calificativos, se hacen con el control de una ciudad y utilizan su poder para arrebatar al propiedad de las tierras a sus legítimos dueños. La situación solo se revierte cuando los ciudadanos recuperan su dignidad y, armados de valor, consiguen echarlos, pues ellos, una vez alcanzado el poder, no se van ni a tiros, cosas de películas que evoco pero no comparo.

Por último, el retraso sistemático en las resoluciones y la demora en la aprobación de licencias, agotando plazos y solicitando formalmente información que un buen gestor puede recabar mediante una simple llamada de teléfono, además del negativo impacto económico en los promotores y en los ciudadanos, da una pésima imagen de la capacidad gestora de los políticos, contribuyendo a la creciente desconfianza de los ciudadanos en sus administradores públicos. La regeneración política por la que clama y reclama la ciudadanía exige gestores públicos que resuelvan problemas reales y urgentes de resolver y dejen de crear artificialmente otros problemas ficticios.


 Hudson Yards
 (Proyecto en construcción sobre históricas cocheras y estación soterrada)


Principio de buena fe y de confianza legítima. “El alcance de este principio fue recordado en la sentencia de 13 de mayo de 2009 (casación 2357/07 ), reproduciendo lo declarado en la sentencia de 15 de abril de 2002 : "El principio de protección a la confianza legítima, relacionado con los más tradicionales, en nuestro ordenamiento, de la seguridad jurídica y la buena fe en las relaciones entre la Administración y los particulares, comporta, según la doctrina del Tribunal de Justicia de la Comunidad Europea y la jurisprudencia de esta Sala, el que la autoridad pública no pueda adoptar medidas que resulten contrarias a la esperanza inducida por la razonable estabilidad en las decisiones de aquélla, y en función de las cuales los particulares han adoptado determinadas decisiones. O, dicho en otros términos, la virtualidad del principio que se invoca puede suponer la anulación de un acto de la Administración o el reconocimiento de la obligación de ésta de responder de la alteración (producida sin conocimiento anticipado, sin medidas transitorias suficientes para que los sujetos puedan acomodar su conducta y proporcionadas al interés público en juego, y sin las debidas medidas correctoras o compensatorias) de las circunstancias habituales y estables, generadoras de esperanzas fundadas de mantenimiento (Cfr. SSTS de 10 de mayo , 13 y 24 de julio de 1999 y 4 de junio de 2001 ). 



13 de Octubre de 2009 | Artículo de Ignacio Arias Díaz
El artículo 3.1, párrafo segundo, de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, proclama que las Administraciones Públicas ”deberán respetar en su actuación los principios de buena fe y de confianza legítima”.

Estos principios dimanan directamente del principio de seguridad jurídica proclamado por el artículo 9.3 CE.

El fundamento del principio de confianza legítima que exige que las autoridades y la Administración sean fieles a sus propios actos o a su propia conducta anterior, radica en la exigencia de la más elemental seguridad jurídica que deriva, a su vez, de la existencia del Estado de Derecho. Los ciudadanos poseen el derecho a prever y ordenar pro futuro su trayectoria vital. Que el Derecho garantice un mínimo de estabilidad sobre la cual construir un proyecto personal o profesional sin que los cambios súbitos, inaudita parte, y sin fundamento legal alguno, supongan trastornos en las relaciones jurídicas ya entabladas, ni cambios en las expectativas jurídicas creadas. Jurídicamente implica la prohibición de ir contra los propios actos (Lorenzo de Membiela, 2005).
Como se ha encargado de proclamar la STS de 11 de julio de 1986, FJ 3 (RJ 1986,5063), “La buena fe, concepto quizá más fácil de sentir que de definir, en cuanto principio jurídico, tiene muy distintas manifestaciones. En lo que ahora importa, implica una exigencia de coherencia con la confianza que en los demás ha podido razonablemente originar la conducta anterior del sujeto actuante (...)”.
El principio de protección de la confianza legítima se traduce, en último término, en la irrevocabilidad de las situaciones subjetivas consentidas y admitidas. Es una técnica de protección de las situaciones consolidadas, una salvaguarda de los derechos frente a la Administración; una garantía del ciudadano que ha acomodado su actuación a como legítimamente podía suponerse que iba a actuar la Administración ponderando los precedentes, la legalidad aplicable, y las situaciones ya consolidadas.
En la sentencia de 27 de abril de 2007 (RJ 2007\5798) se reproducía en su penúltimo fundamento de derecho lo anteriormente manifestado en las Sentencias de 20 de mayo (RJ 2004\3480) y 24 de noviembre de 2004 ( RJ 2004\8108). "Es cierto que si la Administración desarrolla una actividad de tal naturaleza que pueda inducir razonablemente a los ciudadanos a esperar determinada conducta por su parte, su ulterior decisión adversa supondría quebrantar la buena fe en que ha de inspirarse la actuación de la misma y defraudar las legítimas expectativas que su conducta hubiese generado en el administrado. También lo es que ese quebrantamiento impondrá el deber de satisfacer las expectativas que han resultado defraudadas, o bien de compensar económicamente el perjuicio de todo tipo sufrido con motivo de la actividad desarrollada por el administrado en la creencia de que su pretensión habría de ser satisfecha…”
La STS de 28 de julio de 1997, FJ 6 (RJ 1997,6890), describe certeramente la función del principio de confianza legítima al establecer que “El principio de protección de la confianza legítima que ha de ser aplicado, no tan sólo cuando se produzca cualquier tipo de convicción psicológica en el particular beneficiado, sino más bien cuando se basa en signos externos producidos por la Administración lo suficientemente concluyentes para que le induzcan razonablemente a confiar en la legalidad de la actuación administrativa, unido a que, dada la ponderación de los intereses en juego –interés individual e interés general-, la revocación o dejación sin efecto del acto hace crecer en el patrimonio del beneficiado que confió razonablemente en dicha situación administrativa, unos perjuicios que no tiene por qué soportar”.

sábado, 14 de mayo de 2016

La Meditación Trascendental





La meditación trascendental es un práctica milenaria con la que la humanidad ha venido experimentando en todas las latitudes del planeta. El yoga mental de la tradición védica, la meditación budista, la relajación Zen, la MT, la oración mental, la mística... bajo diferentes nombres se ha buscado la experiencia mental de lo infinito con diferentes niveles de éxito. En el fondo, es un ejercicio espiritual cuyos frutos deben catalogarse dentro de la fenomenología religiosa en la búsqueda de lo divino y de la psicología profunda que trata de expandir la conciencia en busca de la llamada conciencia cósmica. La imposibilidad de compartir lo experimentado con otras personas y la dificultad de describirlo obstaculiza la divulgación de la práctica y retrae a quienes se ejercitan en ella de comentar sus experiencias. Testimonios como los de Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz no son frecuentes.

En la actualidad, la posibilidad que ofrece la neurociencia, la existencia de tecnología que permite explorar la actividad cerebral con métodos no invasivos, como el escáner, la resonancia magnética o el encefalograma, ha permitido observar lo que ocurre en los cerebros de personas durante la meditación y el trance, lo que ha proporcionado datos objetivos y recurrentes sobre lo que pasa en el cerebro durante lo que genéricamente se ha venido llamando últimamente meditación trascendental.

Junto con una práctica de la meditación trascendental asidua y prolongada, para acceder a los más altos niveles de éxtasis, todas las tradiciones aconsejan una vida ascética y virtuosa. Los ejercicios ascéticos de Buda en la jungla rayaron con el masoquismo y Jesús se retiró al desierto a ayunar durante cuarenta días. Al margen de un aconsejable nivel de disciplina ascética que fortalezca la voluntad y el autodominio, la técnica de la meditación es sencilla, requiere concentración, constancia y paciencia; bastaría con adoptar un postura cómoda y estable en un ambiente tranquilo y sin interrupciones, cerrar los ojos y vaciar la mente de pensamientos e imágenes, profundizando poco a poco en una representación de la nada, mediante un vaciamiento interior. En paralelo con el control mental, se produce y fomenta una progresiva relajación muscular con un descenso de los ritmos cardiacos y respiratorios, logrando una respiración relajada y progresivamente más lenta y profunda hasta alcanzar una cadencia muy pausada. En el proceso hay que evitar tanto dormirse como quedarse entretenido por pensamientos que, como indica San Juan de la Cruz en su Subida al Monte Carmelo, desviarían del camino recto.

John Hagetin, catedrático de física, encuentra una correspondencia entre los niveles de la realidad que la física moderna ha ido sacando a la luz sobre la constitución de la materia, con los niveles de los estados mentales a conseguir durante la meditación trascendental. Si la realidad se muestra en capas de mayor detalle a menores escalas que van desde lo macroscópico newtoniano, pasando por  lo molecular, lo atómico, el mundo quántico de las partículas elementales hasta llegar a los campos cuánticos y terminar en la mecánica cuántica de campo yuxtapuesta al campo espacio-temporal de las ondas gravitacionales para formar un único campo unificado, en la que toda la realidad física es un único conjunto de oscilaciones de información. El profesor Hagetin considera que la meditación tiene por objetivo descender mentalmente desde las imágenes cotidianas de la realidad microscópica hasta que la mente logre sintonizar con el campo unificado en el que toda la realidad queda incorporada en una única realidad pulsante e informe de la que formamos parte, hasta sentirse a uno mismo como un conjunto de ondas oscilantes que forman parte de un universo unificado de ondas.

Siguiendo esa línea de pensamiento y asumiendo la teoría de que el mundo es un holograma proyectado desde una fuente trascendente, situada fuera del espacio-tiempo, lo que equivale a decir desde una eternidad adimensional en la que está contenida toda la información necesaria y la sabiduría y poder proyectarla sobre el espacio-tiempo para hacer de ella una realidad física; se puede pensar que el objetivo último de la meditación trascendental no sea el campo unificado sino contemplar la fuente original y creadora que lo proyecta, situada en la eternidad. Un proceso por el que la atención abandona las sensaciones para centrarse en la contemplación de la unidad cósmica que incluye al propio yo del iluminado en comunión con el todo en el seno de lo divino inmutable y eterno. Lo cual estaría en línea con la vivencia espiritual manifestada por los grandes místicos a lo largo de la historia.

Considerar el campo cuántico unificado proporciona una imagen abstracta del todo que facilita un nivel de meditación profundo. Buscar la contemplación de un todo trascendente en el que nos sentimos incorporados y del que nos sabemos parte, con aptitud reverente ante lo sagrado, es un reto que aspira a niveles de meditación insuperables.

Probemos, un lugar tranquilo, una postura cómoda yestable, cerrar los ojos, relajarse, pensar en nada...


Conferencia de John Hagetin con traducción simultanea
 bit.ly/1Rg9eog    
Tertulia  sobre MT en español
 bit.ly/1K6fpnn
Ayuda guiada a la meditación en relajación
 bit.ly/1vo8rXz 

         Esquema de la subida al Monte Carmelo

viernes, 6 de mayo de 2016

La Pirámide Invertida





Según el psicólogo Abraham Maslow, las necesidades humanas están jerarquizadas, de manera que las fundamentales y básicas deben de haber sido resueltas para que otras, de menor prioridad y menos necesarias, puedan manifestarse como motivadoras y de interés para la acción humana. Maslow representa gráficamente su tesis mediante su famosa pirámide, en la que en su base se sitúan las necesidades fisiológicas, como respirar e, inmediatamente encima de ellas, las necesidades de seguridad, entre las que se encontrarían la vivienda y la seguridad jurídica; sobre ellas coloca a las de afiliación, reconocimiento y, finalmente, autorrealización, entre las que se encuentran la creatividad y el arte.

Pretender dar prioridad al arte sobre la seguridad jurídica y la disponibilidad de vivienda en tan contranatural y desatinado como intentar estabilizar una pirámide apoyándola sobre su vértice. Se pretende asegurar la conservación de las cocheras y ver luego si se pueden encajar los demás asuntos a puñetazos, en vez de asegurar lo prioritario, que los propietarios del terreno tengan sus viviendas, dar solución a los aspectos sociales, jurídicos y económicos y decidir, resuelto eso, lo que se hace con las cocheras.

El estado surge para garantizar la seguridad de los ciudadanos, quienes, para ello, ponen en mano del estado el monopolio de la violencia. Un estado que utiliza su poder contra la seguridad de sus propios ciudadanos se ilegitimiza por principio. Pretender dar prioridad al arte a costa de la vivienda no es de recibo.

Lo sarcástico es cuando, encima, el arte que se defiende carece de todo valor estético y la razón última que se esgrime no es una cuestión de belleza sino nostálgica para una minoría, en base a una autoría que, además, es dudosa, por no afirmar directamente que es falsa.

Decía Eduardo Punset, hablando del comportamiento humano, que el ser humano tiende al autoengaño; incapaz de afrontar sus propias mentiras, termina por creérselas. "Mentir conscientemente resulta agotador...Al ocultar una parte de la contradicción en el inconsciente, mitigamos la presión interna de la propia mentira y, por lo menos a corto plazo, el rendimiento cognitivo es mejor en la mentira con autoengaño que en la mentira consciente". "Para engañarte yo querré presentarte argumentos que parezcan destinados al bien común pero que, en realidad, reflejen mis propios intereses e intentaré esconder esta contradicción a quien me esté escuchando. Tenemos una capacidad tremenda para crear sistemas de creencia sesgados en los que, a pesar de todo, creemos invertir sinceramente. Se trata de un aspecto fundamental de la psicología humana que conlleva efectos desastrosos." (ISBN: 978-84-233-2795-9 pags 261 y 262).

El problema de vivir en el engaño, al margen de la realidad, e ignorar la jerarquía de valores y necesidades, es que, como decía Ortega "quien vive al margen de la verdad, termina estrellándose contra la terca realidad".

A fin de evitar el autoengaño, debiéramos fijarnos en los datos objetivos con los que contamos y, a mi entender, a la espera de otros que se nos pueda hacer llegar mediante los comentarios que los lectores quieran añadir, esos datos son

Hechos:

-Las antologías de la obra de D. Antonio Palacios que he podido consultar, no hacen referencia a las cocheras del Metro en Cuatro Caminos

-Que no figuren implica o la duda de que sea él el autor o la seguridad de que no lo fue o la elegancia del recopilador al elegir no incluir esas construcciones en su relación para no desmerecer su obra. Elegancia, decía Ortega, es la sensibilidad de elegir con distinción, es decir, distinguiendo lo que vale de lo que no.

-D. Antonio Palacios fue el arquitecto que hizo las estaciones del metro de Madrid, la marquesina de la Gran Vía y el logotipo del Metro. Eso no implica que hiciese las cocheras que, al igual que los túneles, son mas propias de un ingeniero

-Yo he trabajado en mi vida con tres arquitectos, de cada uno de ellos se puede decir que fueron arquitectos míos; sería falso afirmar de alguno de ellos que hiciese todo lo que he construido.

-Existen 443 familias dueñas de un terreno comprado a Metro en pública subasta con un APR y unos acuerdos con las autoridades urbanísticas previos a la subasta, familias que se verían seriamente afectadas por intentar conservar esas cocheras

-Se ha solicitado declarar BIC unas naves de declarada falta de interés y deplorable aspecto, sin ninguna consideración a las repercusiones que eso tendría ni de los daños que se ocasionaría a los legítimos dueños.

-No se han tenido en cuenta ni las necesidades sociales del barrio, como su imperiora necesidad de rejuvenecimiento, ni lo costes económicos, tanto por gastos como por lucro cesante,
para los entes públicos de paralizar el proyecto en marcha, ni las implicaciones jurídicas de hacerlo.

-Se actúa invirtiendo la pirámide de valores

-Hay autoridades públicas que actúan contra el compromiso fundamental de todo cargo público de velar por la seguridad y necesidades básicas de los administrados

Anexos:
Relación de antologías de la obra de D. Antonio Palacios localizadas en Internet en las que no se hace mención alguna a las Cocheras de Cuatro Caminos

https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Obras_de_Antonio_Palacios

http://blog.esmadrid.com/blog/es/2014/08/20/la-ciudad-de-antonio-palacios/

http://volumen-mo.com/blog/retrospectiva-del-legado-del-arquitecto-antonio-palacios-en-madrid-a-traves-del-objetivo-de-la-camara-de-jesus-m-chamizo/

http://blog.ihmadrid.com/inicio/blog/visitas-ih-madrid-la-obra-de-antonio-palacios-0

http://www.cupastone-blog.com/antonio-palacios-arquitecto-granito/

http://www.lasimagenesqueyoveo.com/2014/02/antonio-palacios-f-otros-edificios.html

http://www.foroxerbar.com/viewtopic.php?t=6360


CRONOLOGÍA DE SUS PROYECTOS RECOPILADOS

    1902 Puente Monumental de Bilbao. 1er premio, Bilbao, España.
    1903 Gran Casino de Madrid. 1er premio, Madrid, España.
    1904 Puente Monumental sobre el Urumea. 1er premio, San Sebastián, España.
    1904-1918 Palacio de Comunicaciones. 1er premio, Madrid, España.
    1907 Fuente del Santo Cristo, Porriño, España.
    1908 Hospital de Maudes, Madrid, España.
    1908-1909 Templete de la fuente de A Gándara, Mondariz Balneario, España.
    1909 Botica Nova, Porriño, España.
    1910 Edificio La Baranda, Mondariz Balneario, España.
    1910-1919 Banco del Río de la Plata (Banco Central), Madrid, España.
    1910 Escuelas Fernández Areal, Porriño, España.
    1911 Cooperativa de la revista Vida Gallega, España.
    1911-1927 Teatro Rosalía de Castro, Vigo, España.
    1912 Monumento de la Virgen de la Roca, Baiona, España.
    1913 Banco de Vizcaya, Madrid, España.
    1915 Gran Hotel-Sanatorio, Mondariz Balneario, España.
    1916 Hospital de Jornales, Madrid, España.
    1918 Templo de La Encarnación, Celanova, España.
    1919-1920 Círculo de Bellas Artes, Madrid, España.
    1919-1924 Ayuntamiento de Porriño, Porriño, España.
    1925 Proyecto de Aldea gallega de viviendas unifamiliares, España.
    1926 Ermita de la playa de O Vao, Vigo, España.
    1932-1937 Templo Votivo del Mar, Panxón (Nigrán), España.
    1932 Plan de Urbanismo de Vigo, Vigo, España.
    1932 Plan de Urbanismo de Vilagarcía, Vilagarcía, España.
    1933-1945 Banco Mercantil e Industrial, Madrid, España.
    1936-1939 Plan de Urbanismo de Madrid, Madrid, España.
    1941-1944 Banca Viñas Aranda, Vigo, España.
    1942 Basílica del monasterio de A Visitación de las Salesas Reales, Vigo, España.
    1943-1945 Templo de la Vera Cruz, O Carballiño, España.

Las cocheras de Cuatro Caminos ni están en la lista ni encajan con su estilo, basta con comparar su imagen con el de cualquiera de las obras de las que es autor reconocido. Demasiado anodinas para ser suyas. Si Palacios participó en algo, sería en pedir encerrarlas en un muro para evitar deteriorar el paisaje madrileño.

Hecho:

Los planos de las cocheras de Cuatro Caminos están firmados por el ingeniero de caminos D. José Valentí de Dorda, director del proyecto y encargado de la instalación eléctrica, y participa en el proyecto el ingeniero D.Alejandro San Román, como encargado de la construcción de la obra civil.



Palacios firmaba los proyectos que hacia:



Pirámide de Mashlow

lunes, 2 de mayo de 2016

¿Qué razones puede haber para hacer las cosas mal?




¿Que razones hay para desahuciar a 443 familias de un plumazo?

La defensa que algunos hacen de las Cocheras de Cuatro Caminos carece de justificación, dado que habiendo 443 familias, con derechos adquiridos como propietarios de esos terrenos, no es planteable ningún argumento que suponga arrebatar a esas familias los derechos que tienen. El argumento de que fueron diseñadas por Palacios no es justificación, pues no se trata de un edificio que tenga ningún valor artístico ni cultural, como han certificado tanto la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando como la Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid y como puede comprobar cualquiera que las vea.

Hablan de incorporar a las decisiones la participación ciudadana, pero en el debate que abrió Salvemos Cuatro Caminos en la Web del Ayuntamiento de Participación ciudadana (www.decide.madrid.es/debates/2969) su defensa de las cocheras del metro perdió con el 57% en contra y en la Asamblea Abierta organizada por el Ayuntamiento de Madrid el 24 de abril de 2016, quedó abrumadoramente demostrado el sentir popular manifestado por los vecinos portavoces de ese sentir popular en la asamblea, avalados por cientos de votos de vecinos. (Ver:  http://bit.ly/1VvwHE3 )

No parece que a nadie importen otros aspectos del caso, como los económicos, los sociales o los jurídicos. Esos terrenos tienen dueño. Eran públicos y ahora son privados porque el antiguo propietario, Metro, los vendió en subasta pública. Por lo que toda propuesta debiera tener en consideración los derechos de los actuales propietarios. Hay que reconocer el carácter vinculante de los acuerdos que se contraen y la permanencia de la identidad de las instituciones aunque cambien sus gestores.

Esos talleres, lo que necesitan es modernizarse, a fin de dar el debido servicio al Metro que hoy necesita. Por eso las vendió la sociedad pública, para que otros les financiasen las obras de remodelación, a la vez que hacían caja con una operación inmobiliaria. El Ayuntamiento de París, además de poder comprar, tiene derecho de tanteo y retracto sobre todas las transacciones inmobiliarias en la ciudad y lo ejercen, con lo cual, cuando quieren actuar o conservar sobre un inmueble, lo compran y, si lo tienen, no lo venden. El terreno de las cocheras era público y se subastó para deshacerse de él. La solución técnica que se ha encontrado es hacer unas nuevas cocheras subterráneas. Pero el monotema de las viejas cocheras margina otras consideraciones. De manera que al igual que no se consideran los aspectos económicos ni los humanos, tampoco se tienen en cuenta los beneficios ni la calidad del proyecto Metropólitan. Quien haya seguido los debates en Europa sobre las consecuencias para el urbanismo de las recomendaciones de Kyoto saben que se aconseja: Construir en altura, para reducir los desplazamientos horizontales, sumideros de CO2: parques, jardines, terrazas ajardinadas; reducir emisiones, buenos coeficientes energéticos que eviten pérdidas de energía, energías alternativas. Todo ello lo cumple el proyecto. Incluso se podría considerar combinar la refrigeración del metro con la calefacción de los edificios por simple convección. También cumple el proyecto con las especificaciones de la Bauhaus: edificios integrados en un parque, edificios con cuatro fachadas, espacios armónicos, diseño integral. La mayor necesidad del barrio es rejuvenecerse, pero nadie habla de que la inmensa mayoría de los cooperativistas son parejas jóvenes en edad de tener hijos.

Podría pensarse si la razón que soporta la decisión de paralizar el proyecto Metropólitan, es una cuestión ideológica. Evidentemente, ideología marxista no es y de izquierdas tampoco, pues Carlos Marx advierte en los Grundrisse que las "fuerzas reaccionarias frenan el progreso potenciando el valor de los vestigios del pasado porque los tienen delante, mientras que las virtualidades o potencialidades de lo proyectado solo adquieren todo su valor al desarrollarse" y Henri Lefebvre, comunista francés, filósofo y urbanista, dejó escrito que “los proyectos relativos al espacio, sean arquitectónicos, urbanísticos o de planificación, deben ser gestionados mediante el empleo político del saber, de un conocimiento en principio desinteresado, evitando caer en ideologías que tienden a confundirse con el conocimiento por aquellos que aceptan esta práctica” (La producción del espacio, IV.5)

La creación de espacio, como propone Lefebvre, supone despejar el espacio previo que se queda como sustrato. A veces, el sustituir mentalmente el espacio social por un espacio abstracto permite que "el poder de la burocracia esquive con coartadas reivindicaciones y propuestas (en favor de satisfacer necesidades sociales) para sustituir objetivos vitales por objetos" en este caso viviendas por naves fuera de servicio. (La producción del espacio XVIII.8)

La ideología es la cristalización de un eslogan impermeable a la argumentación e ignorante de las restricciones y oportunidades de cada espacio, transforma la realidad en esquemas y la reflexión en dogmas, eliminando toda información que se oponga a las intenciones del ideólogo. Pero no consigo entender qué ideología motiva la actitud que defiende la paralización del proyecto, pues hablan en genérico de necesidades sociales que Lefevbre cita como excusa de la burocracia para sustituir objetivos sociales por objetos, lo que supone una ideología antisocial impropia de la izquierda. Lo que hace pensar en que no es la ideología el motivo real, sino algún otro tipo de interés o agenda oculta.

El ser humano tiene necesidad de saber, decía Aristóteles, de dar respuesta a las preguntas que a si mismo se hace. Cuando se contempla un fenómeno inexplicable, la imaginación comienza a fabular en busca de razones ocultas que la vista no alcanza a ver ni la razón a comprender. Es el método que sigue la ciencia, cuando, al no entender, se inventan razones, construyendo hipótesis que más tarde se tratan de confirmar. ¿Qué razones puede haber para que mayoritariamente, los políticos que regentan la ciudad y la comunidad de Madrid defiendan lo indefendible? Estando, además, dispuestos a sacrificar a 443 familias, en descarada confirmación de que ejercen y se amparan tras la banalidad del mal que denunciaba Hannah Arendt

Descartada la coartada de las cocheras por absurda y descartada la tesis de la ideología por opuesta a los principios declarados por quienes forjaron esas ideologías que afirman defender, las imágenes que la imaginación fabula, en busca de sentido, sobre el contenido de una posible agenda oculta se acumulan ¿Estará Arabia Saudita financiando que los mejores solares de Madrid queden sin construir para poder levantar mezquitas en ellos dentro de unos años? ¿Habrá invertido CIU parte del 3% acumulado en un plan por evitar la instalación de parejas jóvenes en Madrid, a fin de despoblar la ciudad por envejecimiento y defunciones, para justificar trasladar la capital del Reino a Barcelona dentro de unos años? ¿Hay un promotor lo suficientemente poderoso como para paralizar toda la obra nueva de Madrid y quedarse con el monopolio de las viviendas de nueva construcción?

Ante la falta de otra información que aclare las motivaciones ocultas que pueda haber, todas las imaginables son hipótesis plausibles, máxime en el contexto en el que, al parecer, se desenvuelve la política española, ya que justificarían un hecho injustificable por otras causas, aportando racionalidad a la sinrazón. Por inverosímiles que parezcan esas hipótesis, convendría verificarlas, no pueden ser tan irracionales e inhumanos para actuar tan mal y mezquinamente como están actuando sin motivaciones convincentes.

Pero lo más probable es que se trate de una mera cuestión de vanidad. Da la impresión que alguien, incapaz de dejar poso con sus propias obras, pretende alcanzar una fama efímera intentando capitalizar los posos de la obra del prójimo. Habiendo descubierto algún político la oportunidad en ello para criticar la labor de la oposición cuando estaban en el poder, al creer haber encontrado un justificante para desmerecer una buena gestión que resuelve un necesidad del Metro y permite desarrollar con esplendor una zona de Madrid.  Pero volvemos a la cuestión fundamental, sea la que fuese la razón por la que unos y otros actúan como actúan, lo hacen de espaldas al daño que causan a las víctimas de sus irresponsables actos, banalizando el mal.

Nos quieren convertir en idólatras, adoradores de las cocheras de oro ante las que nos exigen sacrificar hecatombes de victimas humanas




Notas recordatorias:

OPEP: Organización Publica para la Especulación Programada

Desahuciar: Quitar a alguien toda esperanza de conseguir lo que desea
                    2. Desalojar: Quitar a alguien la propiedad o el uso de su vivienda

Crimen: Acción indebida o reprensible

Víctima: Persona que padece daño por culpa ajena
                2. Persona que sufre daño o resulta perjudicada por cualquier acción o suceso

Hecatombe: Sacrificio de cien víctimas

Hecatombes: Sacrificio de cientos de victimas (En el caso considerado de 443 familias supone más de 1.500 personas afectadas)

Banalidad del mal: Ignorar el daño o dolor inflingido a las victimas que han de sufrir las consecuencias de la decisiones tomadas aduciendo una excusa con la que se pretende eludir la responsabilidad por la decisión tomada

Coeficiente de fricción dinámica del acero: 0,57

Pendiente máxima de una via de ferrocarril urbano: 1,2%



Fuentes:
Diccionario de la RAE
Diccionario de uso del español de María Moliner
HANNAH ARENDT. Eichmann en Jerusalén
 

Echando cuentas





Consideraciones económicas sobre
las cocheras de Cuatro Caminos

Toda inversión tiene unos ingresos y unos costes. Desde un punto de vista meramente económico, la única consideración para valorar un proyecto es su rentabilidad. Anular el proyecto Metropólitan supondría tener que devolver a los cooperativistas los 90 millones de euros que han invertido en el solar, más los costes de gestión, promoción y comercialización de la operación, que no deben de ser bajos, más los gastos financieros, más los intereses de demora, más los costes de oportunidad, e indemnizarlos por daños y perjuicios, los costes jurídicos en que habrá que incurrir, pues es de esperar que los cooperativistas reclamen ante los tribunales. Se nos podría poner a la broma en un pico para las arcas públicas, que tendremos que financiar los contribuyentes.

Entre el Ayuntamiento y el Metro, el contribuyente al fin de cuentas, tendrían que asumir, además, los costes de urbanizar la zona, de soterrar y construir los talleres nuevos, enterrar la subestación eléctrica, hacer un túnel que conecte la nuevas cocheras con la Línea 1 del Metro, reparar y equipar las viejas cocheras, crear el parque, gestionar la operación más lo que ahora no soy yo capaz de prever y, pongamos, un 15% de imprevistos, como sorpresas en el subsuelo o tareas complementarias y modificados que puedan surgir durante las obras. Mas los gastos anuales de mantenimiento y gestión de las viejas cocheras, junto con el cuidado del parque.

Por parte de los ingresos, se dejarán de ingresar los, calculando a ojo, unos 450.000€ de ingresos anuales por IBI a lo largo de, al menos, los próximos 100 años como periodo razonable de vida operativa para el conjunto, antes de que una nueva raza de políticos se percate de que lo mejor que puede hacer en demoler las cocheras, entierren sus restos y desentierren el proyecto Metropólitan.

A grosso modo, la operación bien pudiera tener un coste para los contribuyentes de unos cientos de millones de euros. Claro está, si hacemos un balance social, en vez de meramente uno económico, habría que añadir el coste social de privar de sus casas a esas 443 familias marginadas de toda consideración, cuyo valor es incalculable. Más el coste político de una pésima gestión por parte de la administración, que también es imponderable. Y los costes sociales de haber perdido la oportunidad de rejuvenecer un barrio envejecido, difícil de cuantificar, en sí y en sus repercusiones futuras.

La alternativa económica, en caso de mantener el proyecto Metropólitan, sería dejar que corra la cooperativa con todos los gastos de urbanizar la parcela, soterrar las cocheras, enterrar la cancerigena subcentral eléctrica, ceder un terreno al Ayuntamiento para dotaciones, crear un parque público dosde faltan zonas verdes, generar 1.800 puestos de trabajo, contribuir al pequeño comercio de la zona con una demanda adicional de cerca de 2.000 personas y poner en las arcas municipales esos 450.000€  de impuestos al año, limpios de polvo y paja.

No hacen falta muchos alardes contables ni clarividencia financiera para decidir que opción es la aconsejable desde un punto de vista económico. Uno de esos factores de la operación que se han eliminado de toda consideración.

Foto de actualidad: Soterrando las cocheras del metro en Nueva York

viernes, 29 de abril de 2016

Eichmann ha vuelto





La banalización del mal, fundamento de la política urbanística madrileña


*Al comenzar su intervención del domingo en la Asamblea Abierta del Ayuntamiento de Madrid, en su defensa  del proyecto Metropólitan, denunció el desahucio de 443 familias, ¿No le parece desproporcionado el término desahucio en este caso?

-Según la RAE, desahuciar es quitar a alguien toda esperanza de lograr sus deseos. Hay una segunda acepción en el uso del término que significa desalojar, quitar a alguien la propiedad o el uso de su vivienda. En este caso, no hay duda de que se trata de un desahucio y de un desalojo. Sería lamentable que a una entidad que alardea de combatir los desahucios se la recuerde como la causante del mayor desahucio de la historia de la villa. Todo un crimen.

*Una palabra muy fuerte esa

-Crimen, según la RAE, es toda acción indebida o reprobable, ésta lo es por inhumana. El titular podría ser El crimen del Metropólitan, mas de 2.000 victimas.

*Habló de Hannah Arendt, ¿Que relación tiene con este caso?

-Tras asistir como periodista al juicio de Eichmann en Jerusalén, Hannah Arendt quedó sorprendida de que pudiesen haber personas tan deshumanizadas que no eran conscientes del daño que causaban a otras personas con sus decisiones, eran ciegos al factor humano.

Algunos individuos actúan sin reflexionar sobre las consecuencias de sus actos. Son esclavos de evitar toda responsabilidad. Buscan coartadas para justificar sus acciones, como vimos en los juicios de Nüremberg y Jerusalén: cumplía órdenes, obedecía la ley, seguía el procedimiento, había disciplina de voto, había no se que cocheras...Ni las órdenes recibidas, ni la ley, cuando son inhumanas, son excusas para actuar produciendo un daño cierto a personas inocentes, por más que se cierren los ojos a las consecuencias de esos actos, peor aún si se actúa contra la ley.

En el fondo, decía Arendt, quienes banalizan el mal son unos cobardes y lo que más temen son las represalias de los suyos, pues les puede llevar, según las circunstancias, a perder privilegios, el puesto de trabajo o incluso la vida. Son escasos los actos heroicos, como los de Lourdes Méndez Monasterio y sus compañeros, que están dispuestos a sacrificar su puesto e incluso su carrera política, por asumir las responsabilidades de sus decisiones, no acallar sus conciencias y defender sus principios.

*¿Qué tiene que ver esto con el Metropólitan?

-El Metropólitan es un caso complejo con muchas facetas,  que se está tratando, tanto en la Comunidad de Madrid como en el Ayuntamiento, bajo un prisma sesgado que considera únicamente un aspecto: que hay que salvar las cocheras de Palacios. Pero, siendo ese un factor relevante, hay otros aspectos a tener en cuenta mucho más importantes para la ciudadanía, como son los aspectos jurídicos, políticos, económicos, sociales y, sobre todos y por encima de todos ellos, los humanos, siendo estos últimos los más ignorados en este caso. Hay unos derechos adquiridos y un estado de derecho. La imagen de los políticos se está deteriorando por momentos ante la opinión pública por éste y otros casos similares. Además de las inversiones de los cooperativistas, habría que considerar los ingresos para el Ayuntamiento de unos 4000.000€ anuales por IBI, el alivio para el pequeño comercio de la zona de una demanda adicional de esas 2.000 personas. La posibilidad de un gran parque, la posibilidad de numerosas dotaciones municipales en la parcela que el ayuntamiento recibiría gratis. Rejuvenecer un  barrio envejecido, la mayoría de los cooperativistas son parejas jóvenes, permitir que vuelvan los numerosos cooperativistas emigrados que han invertido sus ahorros en la cooperativa para regresar a su barrio, tenemos que recuperar ese capital humano que se nos ha ido...

Las cocheras son elementos industriales, con una función concreta que ya no existe. Como diría Ortega, se trata de un bien anacrónico y, por consiguiente, es un bien  inservible. Tiene un valor histórico por haber sido diseñadas por Palacios y convendría que respetásemos su memoria. Yo soy ingeniero industrial de la especialidad mecánica de construcción, la universidad me ha formado para diseñar y construir fábricas, centrales energéticas, naves industriales, polígonos industriales y, como técnico, estoy a favor de que se conserve esa memoria. Pero no a costa de paralizar un proyecto como el Metropólitan y menos a costa de cometer un crimen con 2.000 víctimas. Mi propuesta es que se guarde una buena colección de planos, una amplia colección de fotografías desde su inauguración por el rey e incluso durante la construcción, alguna película, las memorias técnicas: proyecto base y proyecto de construcción y, si acaso, una bonita maqueta. No se trata del edificio de correos ¿Las ha visto usted? Yo, como vecino, no las quisiera tener que sufrir en mi barrio. En las tres antologías de la obra de Palacios que tengo, no aparecen, en ninguna de ellas. Incluirlas bajarían la nota media de la obra del autor. Es una cuestión de elegancia, como diría también Ortega, al elegir hay que seleccionar. Incluirlas sería una falta de elegancia con su creador. Si Palacios, un hombre que dedicó su vida al desarrollo urbano de Madrid, resucitase y viese que se había paralizado o mutilado un proyecto de la categoría del Metropólitan, por sus cocheras, se volvía a morir. La historia es para ser leída, pero previamente hay que escribirla. Hagamos historia construyendo el futuro, desarrollando la ciudad.

Con planos y memoria de calidades, siempre podríamos construir un duplicado de las cocheras en cualquier lugar, que no se distinguiría del original. Los materiales son de lo más corriente, no hay que ir al Congo a por ellos: hormigón, acero, ladrillos y vidrio, disponibles en cualquier pueblo de España. Si alguien, con síndrome de Diógenes, insiste en querer conservar los edificios originales, que los trasladen. Ni se trata de Fallingwaters ni de la Acrópolis ni de las casas colgantes de Cuenca, no se pierde nada si se trasladan, ya se trasladó la Puerta de Hierro porque estorbaba donde estaba; que se envíen a Egipto en agradecimiento por el Templo de Debod. Aunque, posiblemente, al verlas, las tomen los egipcios como una represalia en vez de por un regalo. Como dije en la Asamblea, no vamos a desplazar la fuente de la diosa y llevarlas al centro de  Cibeles, pero dónde están no las podemos dejar, porque la prioridad son las 443 familias que el arraigado espíritu de Eichmann en el urbanismo madrileño intenta eliminar.





domingo, 24 de abril de 2016

La deshumnización de las instituciones



Ponencia presentada en la Asamblea Abierta del Ayuntamiento de Madrid
el 24 de abril de 2016
A decir en tres minutos

Queridos vecinos                                                                                   
                                                                                                             
Soy Carlos del Ama;  nací, me crié y vivo en Cuatro Caminos                                                            

No se trata de Cocheras si, Cocheras no, la cuestión es:

¿Queremos desahuciar a 443 familias o no?

Hannah

Cuando Hannah Arendt cubrió como periodista el juicio de Eichmann, se sorprendió de encontrar personas tan deshumanizadas que no eran conscientes del daño que causaban con sus decisiones, eran ciegos al factor humano.

Diagnóstico

El problema que tenemos es irresoluble, porque es un falso problema que se ha creado por considerar un único aspecto de una situación muy compleja, ignorando todos  los demás aspectos. Ignorando los factores económicos, jurídicos, políticos y sociales, nos han puesto el valor histórico de las cocheras delante de los ojos y no vemos más allá ni nada más. Hasta el punto de ignorar incluso lo principal, el factor humano. Hemos banalizado el mal.

Solución

La solución está en corregir la mirada, ver el conjunto del problema y dar la importancia debida a cada factor.

Lo primero

El problema principal, el auténtico, es el humano, el de esas 443 familias cooperativistas. Las personas no estamos al servicio de las cosas, son las cosas las que deben estar al servicio de las personas. El otro día en Bellas Artes, me alababa una joven de Salvemos Cuatro Caminos las maravillas de las cocheras "¿Y qué se hace con los cooperativistas?" "Que se vayan, que les devuelvan el dinero y se vayan" me respondió.  Me sonó a: "Están de más, hay que exterminarlos, a la cámara de gas". Aplicar la solución final. Estamos posesos por el espíritu de Eichmann, las personas no cuentan. Si recuperásemos un gramo de humanidad, veríamos claro que lo primero es resolver las viviendas de esas 443 familias.

La memoria histórica

Para conservar la memoria histórica, yo les propongo, como técnico, una solución: que el Metro reúna un buen juego de planos, una buena colección de fotos y algunas películas, busquen el proyecto básico y el proyecto de obra y, a lo sumo, encarguen una bonita maqueta y punto.

Pero antes

Pero antes, resolvamos los aspectos sociales: la necesidad de rejuvenecer el barrio, los cooperativistas son parejas jóvenes, generar empleo: esos 1.800 puestos de trabajo que se pueden crear, dotemos con servicios útiles: un parque sin chatarra, un centro para la tercera edad, recuperemos a los jóvenes emigrantes cooperativistas que han invertido sus ahorros en la cooperativa para volver al barrio y son bastantes, recuperemos el capital humano que se fue con ellos; consideremos los aspectos económicos: recaudar 400.000€ anuales de IBI, proporcionar al pequeño comercio una demanda adicional de 443 familias.

Resuelto todo ¿qué hacer con las cocheras?

Resueltos todos los aspectos reales, consideren qué quieren hacer con las cocheras. Llévenselas a donde quieran, mándelas a Egipto en agradecimiento por el Templo de Debod. Aunque, al verlas, más que un regalo, las verán como una represalia.

Porque no las vamos a traer a Cibeles, desplazar la fuente de la diosa y colocarlas en medio de la plaza. Sería un Ecce Homo II en 3D, el paradigma de la conservación artístico-cultura a la española. Y donde están estorban, frenan el desarrollo de la zona y provocan un daño real a miles de personas concretas que no pueden ser ignoradas.

Son obscenas

No nos engañemos, las cocheras son obscenas, y como los actos del mismo nombre, han de estar fuera de la escena pública. Las tenemos escondidas tras un muro con razón, hacen daño a la vista,

No perdamos más el tiempo. El tiempo es lo único que tenemos y tampoco es nuestro. El tiempo es vida y les están quitando la vida a los cooperativitas. Necesitamos políticos humanos, diligentes y si, con sentido común, que no creen problemas, que los resuelvan.

Pausa

Yo he venido a hacer una pregunta sencilla: ¿Que se va a hacer con las cocheras de Cuatro Caminos?


Aplausos

Muchas gracias por invitarme a venir. Me tienen a su entera disposición, no es una frase hecha. Pueden contar conmigo para lo que quieran y pueda.

Ver vídeo, minuto 53:19
https://www.youtube.com/watch?v=vTobJaDpSs8

Cocheras del Metro en Cuatro Caminos




Nota: Realmente no se trataba de una Asamblea Abierta sino, como dijo Doña Esperanza Aguirre, de una "Recepción Pública", sin ninguna capacidad para tomar resoluciones. Una mera exposición de cuestinoes pendientes de resolución sin mayor repèrcusión.

Como dice Don Emilio Martínez Gutiérrez, del Departamento de Sociología VI Facultad de Ciencias de l Información Universidad Complutense de Madrid:

"La participación ciudadana es una participación espectáculo a la que el ciudadano es interpelado o convocado por las autoridades locales, regionales o estatales a "participar" a través de mecanismos que no hacen sino encauzar la posibilidades de intervención ciudadana hacia ejercicios de acompañamiento y aval a las políticas municipales, blindando de ese modo el ámbito de la toma efectiva de decisiones"